viernes, 11 de julio de 2014

MiPrimerUltraTrail: Finisher!! Tan duro como espectacular!

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Bueno amigos, muchas cosas nuevas en este día. Carrera por equipos, 100kms, con coche de apoyo, con parte nocturna...y condicionada por muchas cosas.

Os pongo en situación:

Si para el Ironman estaba todo el entrenamiento y la preparación diseñada para estar a punto el día D, con esta no ha sido igual. Al no tener claro si ibamos a participar o no, el entrenamiento no ha sido el debido, lo que lógicamente ha repercutido tanto en el estado de forma cómo en el físico (unos kilitos de más). A lo que le sumamos 5h de sueño durante los cinco días previos por estar de campamento y un viaje express desde Murcia específico para la carrera y volver pero, ¿quién dijo miedo?

Lo primero presentaros la carrera, y para ellos os cito la web oficial "Oxfam Intermón Trailwalker es el mayor desafío deportivo del mundo por equipos para luchar contra la pobreza. El desafío consiste en que equipos de cuatro personas recorran a pie 100 km en un máximo de 32 horas. Los miembros del equipo deben empezar, caminar y finalizar juntos.
¿El objetivo? Luchar contra la pobreza y la injusticia en el mundo. Por eso los equipos se comprometen a conseguir donativos, que Oxfam Intermón destinamos a más de 400 proyectos de cooperación, acción humanitaria, comercio justo y sensibilización, en 50 países."


Y sigo con mi experiencia. La noche anterior dejo todo el material preparado. Por suerte el lunes tuvimos una reunión con el equipo y me enteré de que había que llevar bastante material cuando yo contaba con ir con las zapas, pantalones, camisetas y poco mas. Al ser tanta distancia y tantas horas hay que preparar mudas, bastones para las subidas (en mi caso cortesía del equipo Where Is The Limit? ) frontal para la noche, comida (tortillacas de mi madre), isotónicos y recuperadores...

Me levantó a las 5 y ducha de agua fría para activar el cuerpo y un buen desayuno a base de arroz y atún. Repaso el material y despierto a mi pobre hermano para que me acerque a Villaverde donde he quedado con Alex y Rober. Allí nos juntamos a eso de las 6:30 y salimos hacia Rascafría donde nos juntaremos con el resto del equipo; Paco, Roberto y Javier. Alex, Paco, Roberto G.Moreira y yo seremos los encargados de completar los 100kms y Rober y Javi los encargados de ayudarnos todo lo que puedan desde el coche de apoyo.

Tras ultimar los preparativos de dorsales, chips, camisetas y demás nos dirigimos a la línea de salida, que tendrá lugar con media hora de retraso. Desde que me he vestido tengo una sensación  de incomodidad, y pese a haberme embadurnado con vaselina, decido quitarme los calzoncillos por miedo a las rozaduras. Con el paso del tiempo y los kilómetros creo que fue un gran acierto ya que hubiera sido una tortura.

Roberto y yo hemos decidido tirar sin mochila(CamelBag o bolsa de agua) en un principio, ya que el primer avituallamiento es en el km.12,5 y no debería hacernos falta nada. Alex y Paco si la llevan ya que tienen mas costumbre y se sienten cómodos.

Empezamos corriendo a un ritmo de trote cómodo. Durante el primer kilómetro muchos aplausos del público que nos acompaña en el comienzo de este reto. Aprovechamos para coger ritmo y conocernos ya que entre Alex, Paco y yo nos conocemos de un par de días y a Roberto será el primer día que le veamos. Parece que nos vamos a llevar bien, somos todos gente maja y abierta. Aún corriendo a un ritmo cómodo, vamos adelantando gente y llegamos al primer punto de control en 4ª posición, lo que sin darnos cuenta nos afecta psicológicamente.

Nuestra intención siempre había sido hacer esta carrera a un ritmo cómodo que nos permitiera llegar al final con garantías y sin excesivo sufrimiento (pensar que vas a recorrer 100kms con 1700m de desnivel sin sufrir es de ilusos), pero en mi mente al vernos cuartos y sintiéndome cómodo cambió el chip. Empecé a pensar, sin darme cuenta, que podíamos hacer un buen resultado y para mis adentros pensaba que si veía a los terceros a tiro iba a intentar hacer el esfuerzo con mi equipo. Era un pensamiento involuntario y, seguramente, irreal.

Roberto estaba un escalón por encima de los demás, por lo que iba tirando. Yo le seguía cómodamente y Paco y Alex les costaba algo más. No sé si fue el subidón de vernos cuartos o que, pero alrededor del kilómetro 15 nos saltamos un giro a la derecha y seguimos rectos. No nos daríamos cuenta hasta 2kms más adelante(y gracias a que nos encontramos un riachuelo y un terreno impracticable), teniendo que volver sobre nuestros pasos con la consiguiente pérdida de tiempo y de posiciones. Fue un duro golpe moral.

El vernos cuartos nos había dado alas y este fallo nos las había cortado. El ritmo que hasta entonces había sido cómodo empezó a hacer mella en las piernas de Alex, Roberto me dijo que por su situación personal no podía permitirse tardar más de 15h en completar la prueba. Se generó una tensión en el grupo que no fue buena para el buen funcionamiento, aunque ni por esas se perdió el buen rollo.

Llegamos al km.25 e hicimos un avituallamiento largo, comiendo y bebiendo lo que estimamos oportuno. Roberto nos dijo que él a este ritmo no podía quedarse hasta el final. Se informó de si podíamos terminar sólo los 3 sin que nos descalificaran y una vez confirmado esto el tiró para adelante a un ritmo más fuerte. Siguió avanzando hasta que le dijeron que si iba sólo no podía seguir en la carrera.

Alex, Paco y yo bajamos el pistón y redujimos espectativas. La clasificación volvía a no importar y el tiempo que tardáramos casi que tampoco, aunque yo seguía viendo factible bajar de las 15h. Después de este avituallamiento empezaba la parte más complicada del recorrido, la subida de Morcuera con 600m de desnivel. Hubo que cargar bien de bebida y comida además de estrenar los bastones. En el tramo anterior yo había llevado la mochila de Alex pero en este se me hacía necesario llevar mi mochila con mi bebida para mantener los niveles de hidratación, ya que empezaba a apretar el sol y al ser las tres de la tarde, con el sol en vertical poca sombra ibamos a encontrar.

Y así fue. Poca sombra encontraríamos durante la subida. Empezamos con los bastones, por primera vez en mi vida. Me cuesta poco adaptar el ritmo de apoyo de los bastones al de mi zancada, aunque no lo hayas entrenado es algo que te sale prácticamente de forma natural. Y la mochila que también es novedad. Esperemos no pagar tanta innovación en un día de carrera, ya que no se debe nunca estrenar o probar cosas por primera vez el día de una prueba, pero esta vez no ha quedado más narices.

Adoptamos un ritmo de marcha rápido pero fácil de mantener. Este será nuestro ritmo durante los 15kms de subida. Pasamos al lado de una preciosas piscinas naturales y nos contenemos de pegarnos un chapuzón. No habría estado de mas. La subida se hace dura tanto por la inclinación como por el calor. El sol que nos había respetado hasta ahora nos pega directamente sin encontrar ninguna nube a su paso que se lo impida.

Noto que me estoy quedando seco. A veces siento que se me seca la garganta y que necesito toser pero no puedo. Así es como mi cuerpo me indica que estoy deshidratándome. Empiezo a beber todo lo que puedo ya que una vez que empieza la deshidratación es muy difícil que el cuerpo vuelta a estar compensado. Rezo por que haya fuentes o rios. Lo primero que encontramos es un rio y bebo mucha agua, me da igual que esta noche tenga cagalera pero ahora mismo lo necesito, y refrescarme metiendo la cabeza en el agua también. Me sabe riquísima y empaparme calma mogollón mi cuerpo. Me siento bien y cómodo para seguir tirando, aunque al poco tiempo volveré a tener la misma sensación y por suerte esta vez será un chorro lo que encontraremos para refrescarnos.

Psicológicamente nos estamos recuperando. Nos acercamos a la mitad de la distancia y Paco sigue cómodo en su ritmo y Alex se está recuperando, ya no tiene esas molestias musculares del principio. Con lo poco que he ido conociéndole, esas molestias se le han generado por estrés, del cual los músculos se resienten mucho. Sentía que estaba ralentizando al grupo y eso le agobiaba, a medida que avanzamos vereis que está al mismo nivel que Paco y yo. Ya no teníamos ninguna presión, yo si me ponía retos en función de la clasificación y del tiempo pero intentaba no decir nada, ya que a mi me gustan ese tipo de motivaciones pero creía que para el equipo no era bueno.

Aún así en el avituallamiento del refugio de Morcuera nos dicen que vamos 21º, lo cual no está nada mal. Hacemos una parada larga comiendo y charlando. Está Rober que ya se ha hecho amigo de unas chicas que son el apoyo de otro equipo. Mucho mérito tiene también lo de Rober, pegarse un madrugón y tirarse un montón de horas con el coche en la sierra para vernos un rato cada varias horas para ayudarnos en todo lo que puede ya sea preparándonos material, bebidas isotónicas o comida. El mismo mérito que tiene Javi, que estuvo a primera hora, se fue a una boda y volvió con su mujer para encargarse de apoyarnos hasta que completamos el recorrido.

Partimos con el estómago lleno y hablando de si vamos en ritmo de bajar de las 15h a nuestro paso por meta. Yo decía que si, Alex y Paco que no teníamos prisa. La intención era avanzar lo máximo posible aprovechando la luz del día ya que por la noche imaginábamos que sería mas complicado mantener el ritmo.

Ibamos coincidiendo siempre con los mismos tres equipos, ellos solían adelantarnos en las subidas ya que su ritmo de marcha era superior al nuestro y nosotros les adelantábamos en las bajadas o llaneos con nuestro trote. El ambiente era muy bueno y cada vez que nos pasábamos nos dábamos ánimo los unos a los otros, con uno de ellos dijimos de entrar juntos en meta. Eran equipo de aficionados al running, coincidencia que dos de ellos estaban formados por vascos, los bautizamos a unos cómo "los azules" otro como "los rojos" por los colores de su indumentaria y a otros como "los de la bilbaina" por tener una chica de Bilbao que era la más extrovertida, momento bonito cuando vimos a sus padres y estos le gritaban "Aupa!!". Con este equipo fue con el que dijimos de entrar juntos en meta, pero en uno de los avituallamientos nos perdimos la pista y no fue posible. Una pena porque nos hubiera gustado vernos en la meta y tomarnos une merecida cerveza!!.

En el km.60 había fisios, yo no iba muy sufrido pero pensé que seguramente no me vendría mal de cara lo que quedaba por delante. Las plantas de los pies estaban siendo el mayor problema de mis compañeros así que yo pedí que por favor me los descargaran un poco. Los fisios eran en su mayoría estudiantes de fisioterapia, me tocaron dos chicas muy agradabes así cómo las de la camilla de al lado, por lo que casi me relajo más las risas que Paco y yo nos echamos con ellas que el masaje en sí. Como curiosidad me dijeron que tenía muy bien los pies, que se notaba que me los cuidaba, nada más lejos de la realidad ya que no soy yo muy fan de los pies!jeje

Comí naranja y media (que ricas estaban y que bien sentaban!me comería por lo menos una docena a lo largo del día) y probé una ensalada de estas preparadas de Isabel. Agradezco la intención pero sinceramente estaba malísima! jeje, me comí un par de tenedores y lo dejé y aun así me acordé más adelante cada vez que me volvía el sabor a la boca. De nuevo Rober nos ayudó todo lo que pudo, Alex se cambió por enésima vez de modelito (era nuestra Juncal Rivero de Noche de Fiesta,jeje) y seguimos en marcha.

A partir de aquí ya sabíamos que terminaríamos pero no cómo ni cuando. En el deporte habitual ya sea fútbol, tenis, natación, MTB, etc... estamos acostumbrados a sentirnos cansados, pero en estas carreras de ultrarresistencia se llega a un paso más, que voy a llamar agotamiento. Cuando estás cansado tienes que hacer un esfuerzo por seguir avanzando, cuando estás agotado tu único esfuerzo es no pararte, tu cuerpo sigue avanzando prácticamente por inercia y sólo debes centrarte en mantenerte motivado y que tu cabeza no diga basta, esa debe ser tu única preocupación ya que tu cuerpo puedes dominarlo y obligarlo, pero como la cabeza te gane la batalla estas perdido.

Mi cabeza me decía que aún era posible llegar antes de las 16h, pero una vez más este pensamiento estaba condicionado por mi ignorancia debido a la falta de experiencia. Seguíamos con nuestro ritmo de trote cansinejo pero continuo en los llanos y bajadas y la marcha en cuanto el camino de empinaba, por lo que mis cálculos eran que de seguir a ese ritmo, entre las 12 y la una de la madrugada estaríamos cruzando la meta. No sería así.

No había contado yo con la puesta del sol. Nos obligamos a seguir con este ritmo hasta pasadas las 21h, momento en que dedicimos colocarnos los frontales y activar su luz. Aún quedaba algo de claridad pero no tenía sentido forzar la vista por retrasar unos minutos el uso de estos aparatos. Poco antes habíamos recorrido un tramo en el seguíamos la via en desuso del tren. A lo lejos veíamos un bonito puente que cruzaba un río a una altura importante. Dejo de parecernos tan bonito a medida que nos acercábamos, ya que hubo que cruzarlos por la zona central que estaba llena de piedras que castigaban nuestras sufridas plantas de los pies. A la mitad decidimos pasarnos al lateral del puente y luchar con la sensación de vertigo pero dándole un descanso a los pies.

Llegamos al km.80 con la noche ya caida por completo. Ahí Javi y su mujer le dieron el relevo a Roberto como coche de apoyo. Había refrescado pero no excesivamente para mi gusto. Al ver a mis compañeros abrigarse yo me puse la camiseta de manga larga también, no recorrería ni un kilómetro sin tener que quitármela por el calor. Finalmente hice toda la carrera en manga corta.

En este avituallamiento pasé mi peor momento. Tuve unos minutos de pensar que estaba ya hasta las narices de la carrera y de sentirme cansado y con hambre. Nos tomamos unas naranjas y un caldo que sentó muy bien, pero aún así yo no me sentía a gusto. Opté por quedarme unos minutos solo para resetear la mente y ponerme en modo optimista, que creo que es la clave de todo,y no sólo en el deporte si no en la vida en general. Me funcionó y pudimos seguir.

Decidimos seguir hasta el final marchando, quizás nos acomodamos un poco y esta actitud conservadora con el tiempo se nos volvió en contra. Físicamente pudo ser acertada pero se nos hicieron muy largos mentalmente ya que tardamos mucho y cada vez teníamos mas ganas de terminar y menor ganas de seguir andando. Llevamos un ritmo fijo marcado que conseguimos mantener dándonos ánimos entre los tres, cosa que disfruté enormemente.

Nos adelantaron 3 equipos pero nos daba igual, nuestra pelea era con la carrera y sólo queríamos terminarla bien. El gps de Paco nos daba una alegría cada diez minutos apróximadamente al hacer el sonido de haber completado otro kilómetro, uniéndose con los carteles que la organización había dispuesto cada 5 kilómetros. No sabíamos aún que uno de estos carteles sería el responsable de nuestro peor momento en la prueba.

En el último avituallamiento nos dijeron que faltaban 9,4kms, lo que cudraba con las medidas de nuestro gps, por lo que nos mentalizamos para ellos y nos pusimos a recorrerlos con lo poquito que nos quedaba en el cuerpo. Algo habíamos escuchado de que el recorrido medía en realidad 103kms y no los 100 anunciados, pero creíamos que los habían integrado en los carteles de cada 5kms estirándolos un poco, pero no fue así. En lo que nuestro gps nos indicaba que llegábamos a los 100kms entrábamos en un pueblo y empzábamos a celebrar el sentirnos finishers. No se escuchaba música y nor sorprendía, pero dimos por hecho que habíamos entrado por la otra punta del pueblo. Nos encontramos con un hombre con el que habíamos coincido en varios avituallamientos y nos dijo que nos quedarían unos 3kms.

Y ahí llego nuestro cabreo/frustración. Ibamos ya vacios de energía y nos tocaba hacer media hora más y cuesta arriba, y al mismo tiempo sabíamos que no quedaban mas narices que hacerlos. Nos cagamos en todo, dimos cuatro voces, se nos pasó por la cabeza mandarlo todo a la mierda o aunque fuera solo los bastones para desahogarnos, pero no fue así. Poco a poco recuperamos el control y empezamos a tirar.

Paco, que tiró del grupo del kilómetro 80 al 90 iba sufriendo algo más pero sin descolgarse y Alex, que empezó la carrera sufriendo, la acabó pletórico tirando del grupo casi que los últimos 15kms. Y yo iba entre los dos, deseando acabar. Siempre digo que los últimos kilómetros son gratis porque el subidón de saberte Finisher te da un plus de energía, pero en este caso no fue así y creo que fue por este problema con el kilometraje que me cabreo muchísimo. Eso y el pensamiento de que no iba a haber fisio a la llegada como así fue. Para mí el gran error de la organización. Después de 100kms que menos que un par de camillas para descargar un poco las piernas aunque sea sólo para poder conducir a gusto.

Llegamos a la meta a eso de las 4 de la mañana con un tiempo total de 19h. Al final la noche y el no correr en este último tramo nos han retrasado mucho, pero no nos importa ya que estamos ahí, cruzando la meta de una carrera por montaña de casi 110kms (contando los que nos perdimos) sin tener casi experiencia previa y sin conocernos entre nosotros. Orgullosos de como lo hemos hecho, del esfuerzo, de cómo hemos sabido sufrir y de representar al equipo de Where Is The Limit? y de colaborar con una causa como es la que justifica esta prueba.





Y como siempre ya sabes, si te ha gustado compártelo!!


viernes, 27 de junio de 2014

MiPrimerUltraTrail: 100kms corriendo por montaña

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Bueno amig@s llevo un tiempo para escribir un post sobre la vida después del Ironman, sin ningún gran reto en el horizonte pero sigue en el tintero y en esas ha aparecido un gran reto que está ya a la vuelta de la esquina.

Gracias a "Where Is The Limit?" voy a poder correr con su equipo de Madrid la Intermon Oxfam Trailwalker, lo cual me hace una doble ilusión tanto por el equipo cómo por la carrera. Where Is The Limit? es el Club formado por Josef Ajram, que es la persona por la que yo empecé con esto después de haberme leido sus libros sobre motivación y ultraresistencia ("Where is the limit?" y "I don't know where is the limit bur i know where is not" que lógicamente os recomiendo muy mucho) por lo que formar parte de su equipo para mi es un orgullo

Y la carrera me motiva porque es una carrera internacional organizada por la ONG Intermon y con fines benéficos. La inscripción es un donativo de mínimo 1500€ que irá destinado a luchar contra la pobreza y la injusticia en el mundo, por lo que además de hacer deporte lo hacemos por una buena causa :-D Para que os hagais una idea, a una semana de la prueba se llevan recaudados mas de 900.000€

En cuanto al aspecto deportivo, la carrera son 100km por el Valle de Lozoya y la Sierra de Guadarrama a lo largo del cual acumulamos un desnivel de 1728m (se me cargan las piernas sólo de escribirlo), tenemos 32h para terminarla. La diferencia con mis retos anteriores, a parte de ser por montaña, es que vamos en equipo, formado por 4 corredores que tenemos que llegar juntos a meta y un coche de apoyo con dos personas por equipo, que llevarán comida, bebida, botiquín y todo lo que se nos ocurra que podemos necesitar.Aquí os dejo la altimetría para que os hagais una idea.(creo que no se van a ver bien las letras)


Como os digo la novedad es el correr en equipo. Y solo conozco bien el nivel de uno de mis tres compañeros y es una auténtica bestia. Lógicamente es el capitán y este año ha hecho el Ultraman de Gales (si un Ironman es duro imaginaros un Ultraman que son10kms nadando+145kms de bici el primer día, 276kms de bici el segundo y dos maratones seguidas el tercero, 82kms) clasificándose para el Campeonato del Mundo en Hawaii. Los otros dos creo que son más terrenales.

Mi estado de forma no es muy bueno. Hace 10 meses habría dicho que mi estado deforma actual es muy bueno, pero después de haberme sentido tan pletórico com me sentí en mayo con el Ironman no me noto igual. A eso le sumamos haber cogido unos kilitos y se traduce en "me cago en la leche que si de por sí está carrera va a ser dura, por mi culpa lo va a ser más".

Por supuesto mi objetivo es terminar, como siempre, pero al ir en equipo ya no e lo mismo. Aparece la presión. Todos tenemos el objetivo de hacerlo bien y terminar, pero en mi mente no puedo perimtirme ser el "paquete" del equipo y espero que ese sentimiento se traduzca en orgullo que a su vez se transforme en fuerzas para seguir tirando. Lógicamente si veo que son muy superiores aceptaré mi papel pero si son un poquito superiores a mi será una gran motivación. Somos compañeros pero a mí este "autopique" que sólo sabéis vosotros me dará muchas fuerzas!!

Y no os entretengo mas por hoy. En el próximo post os abrumaré con fotos de paisajes espectaculares y caras de sufrimiento, por no hablar de un post bastante largo en el que os contaré mas de 10 horas de competición. Estoy deseando, me encanta este mundillo del ultrafondo que poco a poco voy descubriendo!!


domingo, 15 de junio de 2014

Trail Where Is The Limit? Lozoyuela.

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Primera competición tras el Ironman, y para ello hemos elegido un trail de 23kms y 674m de desnivel positivo acumulado por la sierra madrileña.

Reciéntemente he entrado a formar parte del Club Where Is The Limit?, organizadores de esta carrera y con los que hemos quedado para ir juntos en bus. Nos damos cita a las 7h45 en el Bernabeu 35 compañer@s dispuestos a pasar una buena mañana de domingo, llena de deporte, naturaleza y buen rollo. Y no quedaremos defraudados.

Llegamos a Lozoyuela sobre las 9 de la mañana y el bus(por 5€ nos llevan y nos traen) nos deja al lado del polideportivo donde se entregan los dorsales. No falta nada, dorsal, chip, imperdibles y alambres para el chip. Esta todo bien organizado, pero de lo que tenemos ganas en estos momentos es de empezar ya, por lo que nos dirigimos hacia la zona de salida para estirar y trotar un poco. Nos conocemos de un par de días unos a otros pero la charla es amena y divertida, como si fuéramos colegas vaya.

Estoy muy relajado, nada que ver con el Ironman donde estaba en tensión, aquí voy a disfrutar del paisaje y de 23 kilómetros que cuento con que no sean muy duros. Empieza la cuenta atrás, a coro con el speaker la terminamos "tres, dos, uno..." y empiezan las palmadas y gritos de ánimo. Trotamos poco a poco hasta la salida del pueblo, unos más tránquilos, otros adelantando y otros intentando no despistarnos de los colegas.

La zona de trail empieza por sendero estrecho por lo que se crea una pequeña montonera, que se convierte en apelotonamiento cuando cruzamos un riachuelo de un metro de ancho, y es que nadie quiere mojarse los pies!! Una vez superado este obstáculo el camino ensancha ligeramente y los corredores se colocan a la derecha para ir dejando pasar por la izquierda a los más rápidos. Aún así, si querías adelantar tenías que buscar un hueco en el que pudieras acelerar para pasar al runner que te precedía.

Este problema terminará una vez llegados al primer avituallamiento(km.5 aprox), lugar en que se bifurcan la marcha larga y la corta. El problema aquí es que el camino ensancha tanto como la pendiente aumenta: toca subir unos dos kilómetros aproximádamente. La subida es dura pero asequible y todos avanzamos poco a poco. Primera pelea con la mente, que te dice que andes un poco pero tu le dices que no, que llegas hasta arriba y luego recuperarás, cuando te lo hayas ganado. Aquí adelanto a Miriam Albero e IronTriax(no sé su nombre real), dos de los componentes mediáticos del club, van tranquilos pero siempre hace ilusión,jeje. En lo alto se ve un giro a la derecha que nos llevará a un llaneo. Aunque algunos ya han andado, hemos superado la subida y no vamos nada mal de fuerzas!!

De Madrid al cielo(sube que te sube)
Pero poco más adelante vuelve a inclinarse el camino, y esta vez más que antes. Mirada al suelo, nos concentramos en la respiración y acortamos la zancada, poco a poco. Se ve un primer giro tras el cual siempre se espera un llano, pero no será así. Ni en el primero, ni en el segundo, ni en el tercero...cada vez hay mas gente andando y cuesta más vencer esa vocecita que te dice "venga andamos un poco y volvemos a correr". Me resisto porque se que luego cuando quiera retomar el trote me dirá "anda otro poco" y así mantengo mi ritmo de trote has más o menos la mitad de la subida donde ya no quedan más narices que parar. No paramos de subir. Esta siendo dura la subida, mucho más de lo que esperaba y pensaba al ver la altimetría. Lo dicho: Dura y larga!!

La carrera se pone modo "The walking dead", mucha gente andando, arrastrando pies y haciendo ruidos raros. Y aquí es donde aparece el buen rollo, nos animámos unos a otros, entablamos conversación con el que anda a nuestro lado "¿Cómo vas? ¿Es tu primer trail? Venga ánimo nos vamos viendo!!"

Finalmente llegamos a un giro hacia la izquierda que nos lanza a una bajada al final de la cual encontraremos el segundo avituallamiento. Agua, Isostar, geles y naranjas. Que gusto después de tanta subida. Una pena que al tirar el vaso y girar la cabeza nos encontráramos con otra cuesta arriba. Si hasta este punto habíamos subido por camino de tierra, a partir de aquí predominará la roca. Hay que tener buen cuidado con los apoyos, no vaya a ser que nos torzamos algún tobillo. Y llegaremos al término de la subida como a San Fernando, un ratito a pie y otro trotando.

Todo lo que sube baja
Todos subíamos pensando "va que ya queda menos, luego en la bajada descansamos"...pero no. La bajada empieza en zona de rocas, y no es un descanso, hay que bajar saltando y fijándose bien donde ponemos los pies, incluyendo algún salto grande que otro, por lo que los músculos no descansan y la cabeza tampoco. Empieza el coqueteo con la caida. Sólo podemos observar el maravilloso paisaje que desde ahí arriba podíamos ver en los breves trechos mas llanos, y aún así te juegas un tropezón. Me arrepentí de no llevar la cámara para sacar fotos.

Tras unos minutos salimos de la zona de rocas y empieza la de piedras pequeñas, es más cómoda pero más peligrosa, ya que estas piedras no están fijas y un mal paso puede ser doloroso. Con mis zapatillas de suela clásica noto algunos picos, me pregunto como lo pasarán en este tramo los que llevan minimalista!! Y con esta duda llegamos al último avituallamiento.

Rellenamos el depósito y seguimos por una zona muchas más cómoda y rápida,(aquí nos adelanta David Muños, el chef Michelín de la cresta) tanto que nos venimos arriba y aceleramos más de la cuenta! En este tramo final ya puedes disfrutar tranquilamente de tu carrera. Has pasado lo más duro, el camino es más sencillo y ya sabes que la meta está a tu alcance por lo que no hay nada, ni el cansancio, que te quite la sonrisa de la cara cuando estás entrando al pueblo y empiezan los ánimos del público. Luego escuchas la megafonía y sabes que ya está ahí, que lo has conseguido y que una más para la saca!!



Cruzas las meta y coges aire, todo el que puedes, y agua, e isotónico, y todo lo que te den. De ahí al poliportivo a por tu merecida bolsa de corredor y un masaje de los fisios incluido en la inscripción. Te reencuentras con tus colegas y vuelta a empezar, ya estamos de nuevo de cháchara y otra vez esperando a que den el pistoletazo de salida, pero esta vez para una rica paella!!

Y como siempre os digo, ya sabéis si os gusta no seais egoistas y compartidlo!!!

Trail WITL? Lozoyuela (crónica WITL?)

(Twitter: @AlberCen86 Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Domingo 15 de junio 7h45a.m. Parking estadio Santiago Bernabeu.

Nos damos cita 35 compañer@s dispuestos a pasar una buena mañana de domingo, llena de deporte, naturaleza y buen rollo. Y no quedaremos defraudados.

Llegamos a Lozoyuela sobre las 9 de la mañana y el bus(por 5€ nos llevan y nos traen) que ha puesto el Club nos deja al lado del polideportivo donde se entregan los dorsales. No falta nada, dorsal, chip, imperdibles y alambres para el chip. Esta todo bien organizado, pero de lo que tenemos ganas en estos momentos es de empezar ya, por lo que nos dirigimos hacia la zona de salida para estirar y trotar un poco. Nos conocemos de un par de días unos a otros pero la charla es amena y divertida, como si fuéramos colegas vaya.

Empieza la cuenta atrás, a coro con el speaker la terminamos "tres, dos, uno..." y empiezan las palmadas y gritos de ánimo. Trotamos poco a poco hasta la salida del pueblo, unos más tránquilos, otros adelantando y otros intentando no despistarnos de los colegas.

La zona de trail empieza por sendero estrecho por lo que se crea una pequeña montonera, que se convierte en apelotonamiento cuando cruzamos un riachuelo de un metro de ancho, y es que nadie quiere mojarse los pies!! Una vez superado este obstáculo el camino ensancha ligeramente y los corredores se colocan a la derecha para ir dejando pasar por la izquierda a los más rápidos. Aún así, si querías adelantar tenías que buscar un hueco en el que pudieras acelerar para pasar al runner que te precedía.

Este problema terminará una vez llegados al primer avituallamiento(km.5 aprox), lugar en que se bifurcan la marcha larga y la corta. El problema aquí es que el camino ensancha tanto como la pendiente aumenta: toca subir unos dos kilómetros aproximádamente. La subida es dura pero asequible y todos avanzamos poco a poco. Primera pelea con la mente, que te dice que andes un poco pero tu le dices que no, que llegas hasta arriba y luego recuperarás, cuando te lo hayas ganado. En lo alto se ven un giro a la derecha que nos llevará a un llaneo. Aunque algunos ya han andado, hemos superado la subida y no vamos nada mal de fuerzas!!

De Madrid al cielo(sube que te sube)
Pero poco más adelante vuelve a inclinarse el camino, y esta vez más que antes. Mirada al suelo, nos concentramos en la respiración y acortamos la zancada, poco a poco. Se ve un primer giro tras el cual siempre se espera un llano, pero no será así. Ni en el primero, ni en el segundo, ni en el tercero...cada vez hay mas gente andando y cuesta más vencer esa vocecita que te dice "venga andamos un poco y volvemos a correr". Me resisto porque se que luego cuando quiera retomar el trote me dirá "anda otro poco" y así mantengo mi ritmo de trote has más o menos la mitad de la subida donde ya no quedan más narices que parar. No paramos de subir. Esta siendo dura la subida. Dura y larga!!

La carrera se pone modo "The walking dead", mucha gente andando, arrastrando pies y haciendo ruidos raros. Y aquí es donde aparece el buen rollo, nos animámos unos a otros, entablamos conversación con el que anda a nuestro lado "¿Cómo vas? ¿Es tu primer trail? Venga ánimo nos vamos viendo!!"

Finalmente llegamos a un giro hacia la izquierda que nos lanza a una bajada al final de la cual encontraremos el segundo avituallamiento. Agua, Isostar, geles y naranjas. Que gusto después de tanta subida. Una pena que al tirar el vaso y girar la cabeza nos encontráramos con otra cuesta arriba. Si hasta este punto habíamos subido por camino de tierra, a partir de aquí predominará la roca. Hay que tener buen cuidado con los apoyos, no vaya a ser que nos torzamos algún tobillo. Y llegaremos al término de la subida como a San Fernando, un ratito a pie y otro trotando.

Todo lo que sube baja
Todos subíamos pensando "va que ya queda menos, luego en la bajada descansamos"...pero no. La bajada empieza en zona de rocas, y no es un descanso, hay que bajar saltando y fijándose bien donde ponemos los pies, incluyendo algún salto grande que otro, por lo que los músculos no descansan y la cabeza tampoco. Empieza el coqueteo con la caida. Sólo podemos observar el maravilloso paisaje que desde ahí arriba podíamos ver en los breves trechos mas llanos, y aún así te juegas un tropezón. Me arrepentí de no llevar la cámara para sacar fotos.

Tras unos minutos salimos de la zona de rocas y empieza la de piedras pequeñas, es más cómoda pero más peligrosa, ya que estas piedras no están fijas y un mal paso puede ser doloroso. Con mis zapatillas de suela clásica noto algunos picos, me pregunto como lo pasarán en este tramo los que llevan minimalista!! Y con esta duda llegamos al último avituallamiento.

Rellenamos el depósito y seguimos por una zona muchas más cómoda y rápida, tanto que nos venimos arriba y aceleramos más de la cuenta! En este tramo final ya puedes disfrutar tranquilamente de tu carrera. Has pasado lo más duro, el camino es más sencillo y ya sabes que la meta está a tu alcance por lo que no hay nada, ni el cansancio, que te quite la sonrisa de la cara cuando estás entrando al pueblo y empiezan los ánimos del público. Luego escuchas la megafonía y sabes que ya está ahí, que lo has conseguido y que una más para la saca!!

Cruzas las meta y coges aire, todo el que puedes, y agua, e isotónico, y todo lo que te den. De ahí al poliportivo a por tu merecida bolsa de corredor y un masaje de los fisios incluido en la inscripción. Te reencuentras con tus colegas y vuelta a empezar, ya estamos de nuevo de cháchara y otra vez esperando a que den el pistoletazo de salida, pero esta vez para una rica paella!!

Hasta la próxima!! (Martes 17 a las 19h30 en El Retiro, entrada Puerta de Alcalá)



martes, 13 de mayo de 2014

Mi Primer Ironman: Finisher!! Soy un Ironman !!

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Tarragona: Hotel Flamingo 16h48

Nos ponemos en la fila para recoger el dorsal situada en el mismo hall donde tiene lugar el briefing a las 17h00. Quiero estar aquí ya que la información que nos van a dar es importante para la carrera de mañana y puede que haya mas de un detalle que me ayude mucho mañana en la carrera.

Me acompañan Alejandro,Pilar y Miki. A nuestro alrededor cientos de personas. Triatletas y acompañantes. Es un ambiente deportista, los pantalones cortos dejan ver piernas trabajadas con horas de entrenamiento y muchas de ellas decoradas con horas de tatuajes. El tipo y la calidad de las deportivas también les delata.

El briefing es rápido y conciso. Se explican bien las normas y los avituallamientos y nos dan información sobre los circuitos que sólo con el mapa no podía saber. Una vez terminado vuelvo a la fila para recoger mi sudadera de Ironcat,mi chip y mi dorsal 47.

Llamamos a Alex, el chico al que le he alquilado el apartamento que resulta que está a veinte metros del hotel y a cuarenta de la zona de salida de mañana. Si lo hago aposta no lo encuentro tan cerca. Llega y nos enseña el apartamento y está chulisimo, mejor de lo esperado. Está saliendo todo perfecto!!

Nos pasamos por el súper a por unos tintos de verano y unas cervezas que nos tomamos en nuestra terraza con vistas al mar mientras yo cambio la cámara de la rueda trasera, que no me da ninguna confianza, y me ceno un plataco de espaguetis con atún.Quedan ellos encargados de recibir al resto del equipo (mis padres, mi primo Jesús y Maria Jesús) y de cocinar una tarta energética para mañana, que según me dirían al día siguiente fue una aventura prepararla. A las 21h00 estoy en la cama. Mañana va a ser un día duro. Duro y emocionante (a estas horas no sabía cuanto)

Sábado 4h30 en L'Ampolla: suena el despertador.

Le doy al botón de "solo 5 minutos más" y al segundo aviso me levanto. Me pongo los cascos con música que voy canturreando bajito una vez encerrado en la cocina, mientras me desayuno un cazo(no había cuencos) de cereales de muesli y chocolate con leche a la vez que preparo los bidones de la bici con geles diluidos en agua,dos botellas de café y otras dos de recuperador que me tomaré en los momentos que yo creo que corresponde durante la carrera.

Tras el desayuno toca ducha de agua fría para activar los músculos y el cuerpo. ¿A quien no le apetece meterse debajo de un chorro de agua fría a las cinco de la mañana?? Los bufidos que suelto hacen que Pilar me pregunte si va todo bien.

Repaso mentalmente todo lo que voy a necesitar para no olvidarme nada y a las 5h50 estamos en marcha dirección a los boxes donde tendré que dejar todo colocado para las dos transiciones (natación-bici y bici-correr). Mi "spot" está pegado a la valla por lo que puedo estar todo el rato hablando con mi equipo lo cual me relaja. Me puse menos nervioso de lo esperado y me pude concentrar muy bien antes de empezar.

06h40: Llega el momento de enfundarse el neopreno. Vaselina por las piernas, brazos y hombros. Los tres chavales que están a mi lado también son debutantes y a uno de ellos le aconsejan untarse bien de vaselina el cogote para evitar rozaduras con el neopreno. Le copio y una vez listo me voy para la zona de salida.

Un arco hinchable en la playa marca la línea de salida. Me pego un chapuzón rápido y me coloco con los 225 que van a ser mis compañeros de aventura durante las próximas 9-15 horas. Estoy concentrado en mi respiración y en visualizar el recorrido. Quedan dos minutos y nos abrazamos con los de alrededor y nos deseamos suerte y ánimo. Suena la vocina y empieza esta maravillosa locura!!

07h00 Una breve carrera para entrar en el mar e intento abrir mi trayectoria para evitar el mogollón por los golpes y choques que conlleva. Mi intención es coger un ritmo de paseo que me permita recorrer las tres vueltas del circuito que suman 3,8kms en un tiempo comprendido entre 1h15min y 1h40min y con una fatiga mínima. No me compensa llevar un ritmo fuerte para rebajar unos minutos que puede que pague caros.

En los primeros metros voy mirando hacia el pelotón para ver como va cogiendo forma y meterme cuando se vaya estirando. Me extraña que voy adelantando gente y tras 3-4 minutos veo que el grupo que va delante mía esta cogiendo un ritmo asequible pero no tan conservador como yo quería. Un par de nadadores y yo nos descolgamos y nadamos en grupo intercarmbiando posiciones y cruzando trayectorias. El mar está tranquilo pero aun así nos vamos desviando de lo que sería la línea recta ideal entre boyas.

Al comenzar la segunda vuelta mis dos compañeros se quedan atrás y yo decido seguir a mi ritmo. Me hago la vuelta yo solo. No voy nada cansado, la temperatura del agua es ideal y mi mayor esfuerzo es sacar la cabeza para buscar referencias que me eviten desvios innecesarios. En mi cabeza voy pensando "dos boyas y ya he recorrido la mitad, luego media vuelta y ya sólo queda la última, vas muy bien".

Llego a la tercera vuelta desorientado. No llevo referencias de tiempo ni de otros triatletas. Voy muy cómodo, quizás demasiado, a ver si voy a ir mas atrás de lo que creo. Miro hacia atrás y veo un grupito a 50m. Freno un poco hasta que me cogen pero no me pasan así que decido tirar yo. Me siguen hasta la mirad de la última vuelta pero a partir de ahí intuyo una corriente favorable que me permite alargar más la brazada y dejarme deslizar. Más velocidad y menos esfuerzo.

Encaro el final del tramo, la entrada a puerto. Acelero un poco para acabar con fuerza y llego sólo. Me cuesta un segundo coger el equilibrio (después de ir tanto tiempo en horizontal, al levantarte la distribución de la sangre no es la apropiada al pasar a la vertical de golpe)¨pero puedo empezar a trotar. Leve paso por la ducha más que nada para centrarme. Veo muchas caras, mucha gente que me aplaude y me anima pero ninguna cara conocida. Pido que me abran el velcro del cogote para poder bajarme la cremallera de la espalda y ya en carrera hacia la bici me voy quitando el neopreno. Empiezo a reconocer voces "Albertooooo" "vas muy bien!!!". Tengo la sensación de que mi tiempo ha sido bueno, pero el ir demasiado cómodo me hace dudar.

Llego a la bici y mi equipo me dice que he salido de los primeros, que sólo he tardado una hora. No me lo creo pero pienso que es verdad, que mientras corría hacia la mía, casi todas las demás bicis estaban esperando a sus dueños. Alguien de la organización se pone a sacarme fotos detrás y le pregunto el tiempo, me contesta que 1h03min. Estoy alucinado con mi tiempo y me entra una sensación de relax enorme. Me cambio entre risas y pido café y tarta energética. Me subo en la bici y busco la salida de los boxes donde está la juez que marca el punto de inicio de la bici.

8h10: Ni siquiera me importa haber dejado mal puesto el desarrollo. Demasiado duro para iniciar pero en tres pedaladas está solucionado. Voy eufórico, gritando "vamooooooos" y "a topeeeeeee" tanto a mi equipo como a todo el público en general. El cuentakilómetros no me marca la velocidad. Miro la rueda para ver el sensor y descubrir la primera "albertada", que por suerte será la única. He montado la rueda delantera al revés, con el sensor hacia el otro lado por lo que no me va a marcar ni velocidad ni distancia.

Me planteo si pararme a cambiarla (2 minutos aprox) pero decido seguir tirando y así no me obsesiono con la velocidad. Intento coger un buen ritmo pero que no sea demasiado duro. Son por lo menos seis horas y media de bici y luego una maratón, no puedo malgastar nada de energía. Voy buscando referencias con la gente de mi alrededor. Me dicen que vamos a 30-31 km/h. Me sorprende porque voy cómodo a ese ritmo, el ritmo que siempre había querido conseguir en los entrenamientos y nunca había sido capaz.

Me fijo en algunos ciclistas que van a ser mis referencias de velocidad así como en algunas casetas que hay en los arrozales que nos rodean que serán las referencias de distancia. Todo a ojo por supuesto,jeje.

Una vez establecidas las referencias empiezo a calcular la alimentación. Son 6 vueltas con un total de doce avituallamientos. En el avituallamiento principal(kilómetros 30-60-90-120 y 150) hay agua y Coca-Cola y mi equipo tiene dos botellitas de recuperador, un bidón de agua y geles y las gominolas de glucosa y en el otro avituallamiento(kilómetros 15-45-75-105-135-165) hay agua, plátanos y barritas.

En el km.15 sólo cojo agua para darle unos tragos y tirarla y el resto de la vuelta tiro con medio bidón de agua con geles. He mantenido con comodidad el ritmo de 30km/h y llego al avituallamiento principal. Sigo eufórico pero sé que se acerca un momento complicado y poco entrenado: coger cosas en marcha, pero confío en mi agilidad con las manos para que salga bien.

Entro en el pueblo y empiezan los gritos y aplausos, es un subidón brutal! 20 metros antes del giro están Pilar y MªJesús con mis cosas. Les grito "botella amarilla y gominola" para recogerlo a la vuelta. En el giro cojo agua, le doy unos tragos y la tiro. Ahora toca ver si soy capaz de coger en marcha lo que he pedido. Miro la mano de MªJesús y veo 4 gominolas juntas pero yo sólo quiero una...lanzo la mano y al cerrarla noto que he cogido una y sin tiempo para cambiármela de mano lanzo esta misma a por la botella que me tiende Pilar. La adrenalina me tiene un poco descontrolado. Me miro la mano y no se cómo pero he conseguido coger la botella sin que se me caiga la gominola de la mano. Me pego unos gritos de ánimo mientras me meto la gominola en el traje y agito la botella para que se mezcle bien...no se mezcla...la agito más pero sigue sin mezclarse...no nos hemos entendido!!Pedí botella amarilla y me dieron la botella amarilla pero yo me refería a la botella con líquido amarillo. esta que me han dado la quería para la maratón!!

No pasa nada, estoy a tope de motivación. La encajo en el acople pensando que en la próxima vuelta la tiraré para que me la guarden y que está vuelta la hago con lo que me queda del primer bidón, agua y una barrita que coja. La barrita no me gusta de sabor pero bien triturada en la boca y con agua me la como. Sigo manteniendo el ritmo cómodamente y mi mayor temor se está comportando: viento muy suave y constante en la misma dirección. La mitad del camino lo tengo de cara y pedaleo acoplado y cuando lo tengo de cola voy levantado, manteniendo el ritmo y ahorrando fuerzas.

Llega el segundo avituallamiento. Tengo que devolver la botella y tirar el bidón vacio para que me lo recarguen de agua; y coger la amarilla de antes y otra gominola. Esta vez sale perfecto y vamos a por la tercera vuelta. Cuando complete esta sera la mitad de la bici y me autoengaño pensando que será la mitad del Ironman aunque no es así. La cabeza es super importante en esta modalidad del triatlón. Yo me lo subdivido todo para ir poco a poco. Primero la primera vuelta, después la segunda que será un tercio de la bici, luego a por la mitad, luego la cuarta que será dos tercios y la quinta que para mi es la última porque la sexta se hace sola pensando en la maratón. Si te pones a pensar que te quedan 150kms de bici y luego una maratón puedes hundirte y como la cabeza empiece a dudar lo vas a pasar mal, y como piense que no puedes no vas a poder.

Sigo viéndome muy bien en esta tercera vuelta. No me duelen los tendones de las rodillas que es mi punto débil en la bici, mantengo el ritmo de 30km/h y no me siento fatigado. Voy notando músculos cargados y que me van dando avisos pero esperaba ir sintiendo dolor ya a estas alturas y no esta siendo así.

Al final de la vuelta los gemelos me dan un par de avisos y pienso en mi estrategia con la alimentación. No puedo dejar que se me descontrole el cuerpo. Llego al avituallamiento y pido mi bidón azul con los geles diluidos y el del agua que había dejado anteriormente. Me parece escuchar a Pilar que no tiene el azul y sigo hacia el giro, bebo agua y voy a por mis bidones, cojo el del agua pero el azul no está. Me paro, me pongo nervioso. No sé que pasa, necesito ese bidón. Pilar y Miki me gritan que siga que no hay bidón. Obedezco sin pensar pero a 500m me paro. Estoy descentrado y necesito volver a la calma. Me bajo a hacer pis y cuando me vuelvo a subir a la bici ya estoy pensando en cómo solucionar este inconveniente. Es la primera dificultad a que me enfrento.

Sé que hacer otros 30kms sólo con agua y con los gemelos habiéndome ya dado avisos no es buena idea. Si no lo pago ahora lo pagaré más adelante. En el siguiente avituallamiento hay barritas (que tardan en hacer efecto) y plátanos. Los plátanos sería los ideal para los gemelos si no fuera porque en los entrenamientos cada vez que los he comido me han entrado arcadas. Me decido a jugármela a comer plátano. Lo peor que me puede pasar es que vomite pero confío en que mi cuerpo no lo rechace al no ir muy forzado. Reduzco algo la velocidad para coger el plátano y dos botellas de agua. Quiero rehidratar bien el cuerpo para ir con el organismo bien equilibrado. El plátano lo trituro bien en la boca y le meto agua. La batalla se saldará con unos cuantos eructos pero el plátano se quedó dentro.

Llegamos al cuarto avituallamiento rezando por ver el bidón azul. Y esta vez no falla. Ahí está y lo cojo sin problemas con otra gominola. Vamos a por la penúltima vuelta. El viento ha cambiado un poco pero nada preocupante. Voy bebiendo poco a poco del bidón y noto como mi cuerpo se encuentra poco a poco más cómodo. La pequeña crisis esta más que superada y esta quinta vuelta la hago pensando en todo el mundo que me habéis apoyado ya sea por aquí(internet me refiero), mis amig@s, mis compañer@s, mis alumn@s y sus padres, gente de Siruela, etc. y la hago muy cómodo siempre al ritmo de 30km/h.

Llego a la última vuelta muy bien de fuerzas y de piernas. Decido hacerla disfrutando del paisaje y relajando el ritmo los últimos 10kms para que las piernas descansen. Hago cálculos. La natación la he hecho más rápido de lo que esperaba, la bici también. En total llevo ahorrada casi una hora respecto al mejor tiempo que tenía pensado hacer. Empiezo a pensar que si hago la maratón en 5h puedo rondar las 12 horas e incluso rebajarlas, cuando mi idea era 14h en total.

Entro al pueblo con la bici dirección a boxes entre aplausos y gritos de la gente (no es porque llegue yo, es porque se anima a todos los participantes) y cuando llego al lugar donde está la juez me bajo de mi bici y empiezo a trotar hacia mi "spot" con precaución por la reacción de mis piernas.

Busco con la mirada las camisetas naranjas de PorqueSiQuieresPuedes.es pero no las veo. Llego a mi sitio para dejar la bici y levanto la cabeza hacia la valla y los veo a todos con una camiseta blanca con mi foto y "Mi Primer Ironman" y "quieroserultrafondista.blogspot.com.es" Bajo la cabeza haciendo como que busco algo para contener las lágrimas. ES MUY GRANDE ESTO!!

14h10: Transición ciclismo- running
Tras el aviso de una de las juezas de que no me pueden dar nada de comer ni beber (no lo sabíamos) me pongo en marcha para empezar mi primera maratón con la tranquilidad de haber conseguido un gran colchón de tiempo en la natación y la bici.

Pero mis espectativas de hacer la maratón sin andar empiezan a tambalearse pronto. De hecho se derrumban. Después de la prueba me daría cuenta que esta idea de que era más fácil conseguir hacer la maratón sin andar que marcar un tiempo de trece horas, solo era fruto de mi ignorancia e inexperiencia.

No llevo recorridos ni dos cientos metros cuando me da un gran pinchazo en el psoas (músculo que se encuentra más o menos delante de la cadera) y calambres en los abdominales superiores. Intento seguir a ver si se pasa pero es imposible. No he corrido ni medio kilómetro y tengo que pararme. Me aprieto el músculo e intento reanudar la carrera pero no puedo. Se me descontrola la cabeza.

Se me pasan mil pensamientos descontrolados, desde si me dará tiempo a hacer la maratón andando en las más de siete horas y media que me quedan, el mal trago que pasaría mi equipo de tener que ser así y verme pasar una y otra vez andando, la frustración que sería para mi....intento correr lo mejor que puedo cuando paso delante de ellos y cojo una gominola pero a los 400m tengo que volver a parar. Estoy cabreado, frustrado y hasta asustado. Sigo con la maldita gominola en la mano que no se que hacer con ella porque me molesta enormemente, como si ella tuviera la culpa!! Me obligo a comerme la gominola aunque me cuesta mucho que pase. No se cuanto tiempo llevo y ni siquiera soy capaz de acordarme de si son 6 vueltas a un circuito de 7kms o al revés. Vuelvo a pasar por delante de mi equipo corriendo e intentando disimular, miro al suelo y les digo que voy bien, que no quiero nada. Necesito concentrarme en reorganiar mi cabeza y no quiero ver ninguna cara de preocupación que me preocupe a mi también. No llevo ni 5kms y estoy hecho polvo. Esto no tiene nada que ver con como me imaginaba que iba a estar mientras iba terminando la bici.

Paso por el avituallamiento pensando que es el final de la vuelta pero no, hay que seguir en la otra dirección para luego volver y el cámino hasta el giro de 180º se me hace eterno. Pero no hay mal que por bien no venga. Voy recuperando la cabeza. Asumo que no va a ser como imaginaba y que me va a tocar alternar carrera y marcha hasta el final. La nubes que habían llenado mi cabeza se disipan llevándose las dudas que habían traido con ellas. He pasado el que será el peor momento del Ironman. Ahora estoy 100% seguro que voy a ser Finisher.

Empiezo la segunda vuelta siguiendo trabajando mucho la mente. Ya sé que son 6 vueltas por lo que me quedan 5. Una para llegar al tercio de la maratón y dos para completar la media maratón. Después sólo quedarán dos vueltas más. La última no cuenta ya que va a ser solo de placer. Ahora mi objetivo principal es desarrollar una estrategia(rutina) de mini-objetivos que tendré que cumplir cada vuelta.

Sabiendo que son vueltas de 7 kilómetros con los puntos kilométricos 1,2,3,4,5,6 y 7 marcados...Cada vuelta empieza con un avituallamiento en el que voy a coger medio vaso de bebida isotónica y un platano que me tomaré parado y una botella de agua a la que le pegaré un trago y me derramaré la mitad por la cabeza y nuca mientras ando. Una vez hecho esto empezaré a correr aprovechando las dos cuestas arriba que hay (no se por que me es cómodo correr cuesta arriba) pasando delante de mi equipo. Al terminar la segunda bajada me derramo lo que queda de agua. Intento no parar hasta el kilómetro 1.7 y ando hasta el kilómetro 2 donde empieza un tramo de 1.25kms de tierra que me prometo que voy a hacer corriendo todas las vueltas. En el kilómetro 3 hay un avituallamiento(y un giro de 180º en el que cogeré una botella de agua para hacer lo mismo que con la otra). Son las 3 de la tarde y el sol esta pegando. Además de la deshidratación tendo que protegerme también de un posible golpe de calor.

Intento mantener la carrera hasta lo más cerca posible del kilómetro 4 aunque sólo lo conseguiré dos vueltas. Luego me toca caminar hasta lo que antes era la segunda cuesta abajo que ahora será la primera cuesta arriba. Vuelvo a pasar por delante de mi equipo ya mucho más tranquilo pero pido un Red Bull por si acaso. Vuelvo a pasar por el avituallamiento habitual y cojo medio vaso de iso, un trozo de bocata de jamón con tomate, una botella de agua y un gel. Caminando voy tomándome el bocata, luego el iso y vacio el gel en el agua y empiezo a bebermelo. No me entra tanto líquido, va a haber que modificar este avituallamiento en la próxima pasada. Tras 500m andando me pongo a correr hasta el otro giro de 180º y vuelvo para completar la segunda vuelta.
El resto de vueltas será la misma dinámica sólo que en el tercer avituallamiento vaciaré dos geles en el vaso de iso y la botella de agua me la derramaré por la cabeza. Y así hasta el final.

Os he hecho este resumen de la maratón porque no quiero centrarme en el aspecto físico. Sufría y tuve que alternar marcha y carrera para llegar a la meta, pero no es lo más importante. Lo más importante es lo que disfruté. No he disfrutado tanto en mi vida haciendo deporte, ni de cerca. Iba feliz, incluso ayer un fotógrafo me dejó el siguiente mensaje en Instagram "@hammergava: te vi competir en todo momento con una sonrisa todo momento Enhorabuena" y es verdad que yo en algunos momentos me sorprendía a mi mismo riéndome pero es que disfrute muchísimo.

Hasta este momento había disfrutado de la relación con mi equipo pero aquí disfrute de la relación con el público y los demas competidores. Incluso mi equipo de apoyo se alió con otro equipo de apoyo mayor que empezó a animarme a mi cada vez que me veían y los míos animaban a los suyos cada vez que pasaban. Al final yo los identifiqué también y nos animábamos cada vez que nos cruzábamos en el circuito de a pie.

Parece mentira pero se creaba un vínculo de amistad con el público y los demás competidores muy bonito. Yo tenía gente más o menos repartida por todo el circuito que estaría animando a sus amigos, novios, hijos o lo que fuera que cada vez que pasaba me hablaban y me animaban y yo iba corriendo buscándoles a ellos lo que me hacía olvidarme del cansancio y de lo que quedaba por delante. Lo mismo pasaba con compañeros (porque al final ya eramos compañeros) que me adelantaban mientras yo andaba y que luego les adelantaba yo cuando me ponía a correr, ánimos continuos, sonrisas, bromas...sólo faltaban los cubatas para que pareciera una reunión de viejos amigos.

Y los voluntarios, horas y horas parados al sol, viendo ti@s y ti@s pasar en bici o corriendo, gastando su sábado y probablemente muchos la noche del viernes para hacer posible la organización de esta prueba. Y sin cobrar!! (no nos olvidemos que estamos en Cataluña y la pela es la pela,jeje). Pues unos cracks, siempre de buen rollo tanto los más jóvenes como los más mayores. Sacándome una sonrisa cada vez que pasaba y haciéndome sentir que siempre me reconocían y diferenciaban de los demás.

Nosotros entrenamos durante meses para tener la resistencia necesaria para terminar la carrera, pero la mente es casi más importante que la capacidad física y el punto crítico es cuando tu mente te dice "vas muerto, párate" y no lo haces porque siempre hay alguién, ya sea de tu equipo, compañero, del público o voluntarios que te dice "vamos que ya esta más cerca" y te permite seguir adelante

Así llegué hasta la vuelta final que decidí tomarme con calma para disfrutar de todas las sensaciones que tenía por dentro y despedirme y dar las gracias a todo el público y voluntarios que me había ayudado. Pensar en todo lo que había recorrido no sólo este día sino todos los anteriores y lo que me había costado, en toda la gente que me había apoyado, lo mensajes de la noche anterior y la gente que me esperaba en meta, parte mucho más importante de lo que hubiera podido imaginar.

Y finalmente llegué a la meta en 12 horas 17 minutos, conteniendo las lágrimas, con mi hermano grabándome y el speaker diciendo mi nombre, buscando a mi equipo para abrazarlo mientras le chocaba la mano a todo el público que allí estaba y pensando que, después de meses estando orgulloso de habermelo preparado todo yo solo, había sido un buen día para darme cuenta de que si no llegan a acompañarme mi padre, mi madre, mi hermano, Pilar, Jesús, MªJesús y Miki, no hubiera sido capaz de conseguirlo!! GRACIAS

Y cómo siempre, si os ha gustado pinchad en compartir!!! jeje