lunes, 22 de septiembre de 2014

Madrid - Siruela 24 horas

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Desde hace años guardo en mi ordenador un archivo, junto al de la Route 66, con la ruta para ir a mi pueblo, Siruela, desde Madrid en bici. En coche son algo menos de 300kms y en bici algo más al no poder coger la A-5 (por ser autopista, aunque alguna vez veáis a algún cafre dando pedales por una de ellas).


Las primeras veces que lo pensé, no cogía la bici más que de Pascuas a Ramos, por lo que me lo imaginaba con mi antigua bici de montaña y mi saco de dormir, haciendo una o dos noches. Digo que me lo imaginaba porque no me lo planteaba realmente como algo factible.

Sin embargo a principios de agosto estaba cruzando los Pirineos del Cantábrico al Mediterráneo (post que aun guardo en el tintero) y tardé un par de días menos de lo esperado, por lo que me "sobraban" unos días de vacaciones y estaba bien entrenado de este último viaje en el que estuve siempre por encima de los 1000m de altitud llegando hasta los 2000m. Y no sé en qué momento se encendió la bombilla en mi cabeza "Me voy al pueblo en bici!!"

Y así decidí que el día 13 saldría por la tarde, cargado con luces y reflectantes, repuestos y herramientas, comida y kit de emergencia. Miré mi ruta y la "cargué" en mi "gps" y avisé a mi primo Jesús y a mi prima Inés de mis planes. Está bien hacer estas cosas sólo pero siempre hay que dejar avisado a alguien por si las moscas (o las rocas o los coches...) A mi madre no se lo dije porque con lo que se preocupa voy intranquilo yo por saber que ella está nerviosa, aunque hemos pactado que a partir de ahora si que se lo diré, ya os contaré como se da con la próxima! jeje

Bueno pues a eso de las 17h00 aparezco por casa de mi primo, en Getafe, con la mochila y todo listo. Mi idea es salir a las 18h00 y circular hasta bien entrada la noche y entonces descansar 2-3 horas y seguir tirando. La decisión de rodar de noche es porque de día hace demasiado calor y el calor fuerte me pegaría cuando llevase 6-7 horas en la bici, tendría que parar hasta el atardecer casi seguro.

Monto las luces y preparo bien todo el equipo. Llevo la camel-bag(2L) y el bidón con agua; barritas y gominolas para ir comiendo; tres cámaras de repuesto y las herramientas, además del chaleco, el frontal y los reflectantes. Finalmente me dan las 19h00 antes de salir.

Me pongo en marcha, tengo que cruzar Getafe y llegar a Fuenlabrada, y ahí ya cojo carretera comarcal que me irá llevando por pueblos hasta Alcaudete de la Jara, donde cogeré la M-502 y ya seguiré el mismo camino que con el coche. Creo que podré hacer una media de 25 km/h y solo tengo que centrarme en dar pedales y controlar lo que como y bebo para que el cuerpo tenga siempre combustible.

No hace mucho viento, mi mayor temor siempre que voy en bici, así que voy contento. La primera parte del viaje pasa por Griñón y Serranillos, pueblo que ya conozco de otros entrenamientos. Voy a buen ritmo aunque no todo lo cómodo que me gustaría de piernas para ir devorando kilómetros casi sin darme cuenta. Entro en Castilla la Mancha y nada más pasar el primer pueblo noto que la rueda trasera va floja, paro y le meto aire. En el fondo sé que esta pinchada y lo confirmo a los pocos kilómetros. Primera parada obligada y a cambiar la cámara. Me da rabia porque no he conseguido coger el ritmo que quiero y esto no ayuda.

Dejo Carranque y sigo peleando por mantener ese ritmo de 26-27km/h, paso el Viso de San Juan y en Cedillo del Condado cojo la CM-4004 dirección Casarrubios aunque antes de llegar cogeré la provincial TO-1927 que me llevará hasta Fuensalida pasando por Chozas de Canales. Y es al llegar a Fuensalida cuando se produce el momento crítico.

Noto que se me está mojando la espalda, la mochila va perdiendo líquido. No pasa nada,soy optimista, en Fuensalida la miro bien. Y en pleno pensamiento positivo vuelvo a notar la rueda trasera floja. Joder!!

Son aproximadamente las 21h00 y entro al pueblo la rueda trasera pinchada. Empieza a oscurecer. Me aparto a la entrada de unos salones de bodas para cambiar la rueda. Miro bien por dentro del neumático que no haya nada y encuentro un alambre que salía de la propia goma hacia dentro. Lo quito como puedo y coloco la cámara nueva y cierro la rueda. Comienzo a hinchar pero no coge aire, no sé si por venir defectuosa o porque me la he cargado al colocarla, me da lo mismo. Estoy empezando a cabrearme y le meto aire queriendo que se quede dentro, aun sabiendo que no va a ser así. Me siento en el suelo frustrado.

Sólo me queda una cámara (en el caso de que esta vez acierte) para todo el viaje. No había pinchado tres cámaras en las más de 200h de entrenamiento para el Ironman, y aquí llevaba poco mas de dos. Vuelvo a desmontar la rueda, paso el dedo agudizando el tacto al máximo por todo el interior del neumático, coloco la cámara con sumo cuidado y cierro el neumático con mi máximo de delicadeza posible. Empiezo a meterle aire y va cogiendo presión. Le meto toda la que puedo y ya. Se me pasa por la cabeza el pensamiento de que seguir es demasiado arriesgado.

Ha pasado casi una hora y por primera vez tengo dudas, me siento a relajarme para pensar mejor y al ir a beber agua veo un charco debajo de la mochila. Ya ni me acordaba! Está chorreando más que antes así que vacio todo el contenido que puedo en el bidón para no perder el isotónico. Ahora estoy sin cámaras de repuesto y con 0,6L de bebida y son más de las 22h00, ya de noche.

Aviso a mi prima Inés y mi hermano Alejandro que me están en el pueblo y les cuento cómo está el tema. Llamo a mi primo Jesús contándole la situación y diciéndole que no se que hacer (aunque en realidad yo creo que sí lo sabía y llamaba más para abstraerme un poco). Miramos hotel para dormir en Fuensalida. Cuelgo y digo que ya le contaré que hago al final.

Y tras 5min de pensar y relajarme, pensando que podía ser el primer reto fallido me digo "No tenías pensando dormir a la intemperie¿? Pues sigue, lo peor que te puede pasar es pinchar y tener que dormir al raso" Y así hice.

Me puse todas las luces que llevaba, traseras y frontal; el chaleco reflectante por encima de la mochila y una pegatina como las del Metro en el culo. Debía ser tan visible como sorprendente en mitad de la noche ya que los coches se apartaban muchísimo para adelantarme. Cruzo Fuensalida dirección a Torrijos, la rueda va bien y yo voy cogiendo ritmo. Es de noche, ha refrescado y es una sensación nueva para mí la de circular a oscuras.

Llego a Carmena a buen ritmo, ya habituado a la "visión nocturna" y sintiendo muy bien las piernas. Será por el relax que siento después de la tensión vivida. Rodar de noche es una gozada, puede parecer peligroso pero no lo es más que de día. No hay casi coches, y la sensación de ir tu solo en la noche es muy agradable, sólo sentía compañía cuando escuchaba ruidos en la cuneta y siempre pensaba "son animales asustándote de ti" y me llevaba yo el susto igualmente,jeje.

Enseguida llego a La Mata y de ahí a El Carpio de Tajo, las piernas cada vez van mejor, mi único preocupación es racionar el agua y buscar fuentes en las afueras de los pueblo, el viento va desapareciendo poco a poco. Se me rompe el cable del velocímetro pero me da igual, voy contento.

En Malpica de Tajo giro hacia el sur y empieza mi mejor momento, las piernas van a tope y llego a ese momento en que pedaleas como un robot, fuerte y suave al mismo tiempo manteniendo una buena velocidad que yo calculo por encima de los 30km/h. Aquí llega una sensación de felicidad que sólo puedes conocer en estos deportes de ultraresistencia, cuando sientes que estas devorando kilómetros sin esfuerzo y el cuerpo sólo te pide más y te sientes que puedes seguir dándole caña sin sentir nada más que satisfacción. Estáis tú y tu bici, todo lo demás no importa.

A este ritmo vuelo por San Martin de Pulsa y llego hasta Los Navalmorales, donde decido desviarme del itinerario marcado para atajar por Espinoso del Rey y aparecer en la Nava de Ricomalillo en vez de en Alcaudete de la Jara. Y como todo lo bueno se acaba...Error!(leer con voz de acierto.com)

Al salir dirección a Espinoso la carretera esta en mal estado y empinada, pero decido seguir un poco mas. Error de nuevo ya que a los pocos kilómetros se convierte en un camino (más o menos como debe estar la antigua que lleva al pueblo) y tuve que dar media vuelta y lo que es peor, volver relativamente hacia atrás para llegar a Alcaudete. Me va a costar entre una hora o dos este fallo.

Tras el disgusto de la equivocación vuelvo a coger ritmo aunque en mi cabeza ronda el continuo pensamiento de que si no fuera por lo de Fuensalida y esto llevaría unos 80kms más. Tardo una hora mas o menos en llegar a Alcaudete y decido dormir allí un rato. Son las 4 y dormiré hasta las 7, más que nada para descansar la cabeza. Encuentro un sitio cómodo, me como un bocata de salchichón, saco mi manta de supervivencia y cierro los ojos.

Suena el despertador y me despierto fresco, aunque no tanto  como debería porque empecé el día con una tontuna. Fui a la gasolinera y por lo que sea me dio por no parar a desayunar. Cuando me quise dar cuenta estaba haciendo los 25kms hasta la Nava de Ricomalillo (pasando por la herradura, que raro hacerla en bici) sin haber cargado las pilas. Al poco veo una finca que queda a mano derecha con una caseta de la que cuelgo una manguera. Decido parar a cargar el bidón y dejo apoyada la bici en la valla exterior. El suelo es de tierra y me cuesta andar con las calas. ¡¡No me costó tanto correr cuando de la casa principal salieron dos perracos ladrando como dragones y me di media vuelta hacia mi bici rezando por que no me siguieran!! Cuando me atreví a mirar atrás se habían quedado parados en la puerta y seguramente estaban pensando "Mira como corre el de las mallitas,jajaja"


Me centro en que ya no hay marcha atrás, que el que no tiene cabeza tiene que tener piernas y una vez llegado a La Nava me tomo un par de cafés con dos conchas y compro una botella de agua, además de rellenar el bidón y una lata de Burn.

Todo empieza a ir bien, buen ritmo aunque sin ser el espectacular de la noche anterior. Entretengo mi mente haciendo cálculos de a qué hora voy a llegar, imaginándome llegando directo a Merchán a por esos botellines que saben como en ningún otro sitio...

Voy pasando pueblos ya todos conocidos desde que empecé a ir a Siruela antes de tener memoria. Gargantilla, Sevilleja, Puerto Rey, la presa (hasta aquí volví a coger un gran ritmo) Castilblanco, Herrera... hasta llegar al desvío de la N-430, que en mi mente iban a ser unos kilómetros agradables pero no. Con el coche te alegras de que sea carretera en buen estado y puedes circular más cómodo, pero con la bici te das cuenta de que esta cuesta arriba! Pero ya iba deseando ver el cartel en el que podemos leer Garbayuela a la izquierda así que llegué bien y cogí la carretera deseando ver el cartel de "Siruela 10". Ya hacía calor y las piernas empezaban a quejarse pero ya sabía que había llegado, que no había forma de fallar.

Empiezo la primera cuesta pensando en que en breves bajo hacia el rio, me duele la rodilla izquierda y al empezar a subir hacia el cementerio siento un dolor agudo en el pie derecho que no me deja casi apretar sobre el pedal. Estos dolores seguramente llevaba sufriéndolos desde hace kilómetros, pero la tensión y la adrenalina los ocultaban, cosa que mi cuerpo ha dejado de hacer al relajarse por saber que ya llegaba, que ya estaba hecho.

Finalmente llego entro en Siruela tras mas de 300kms, 19h de viaje, de las cuales unas 14 mas o menos han sido de pedaleo, 3 de sueño y dos aprox. de solucionar problemas y paradas. Esa noche del 14 caerían otras pocas horas de actividad física, en este caso bailes y risas en las Fiestas de Siruela en buena compañía

viernes, 11 de julio de 2014

MiPrimerUltraTrail: Finisher!! Tan duro como espectacular!

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Bueno amigos, muchas cosas nuevas en este día. Carrera por equipos, 100kms, con coche de apoyo, con parte nocturna...y condicionada por muchas cosas.

Os pongo en situación:

Si para el Ironman estaba todo el entrenamiento y la preparación diseñada para estar a punto el día D, con esta no ha sido igual. Al no tener claro si ibamos a participar o no, el entrenamiento no ha sido el debido, lo que lógicamente ha repercutido tanto en el estado de forma cómo en el físico (unos kilitos de más). A lo que le sumamos 5h de sueño durante los cinco días previos por estar de campamento y un viaje express desde Murcia específico para la carrera y volver pero, ¿quién dijo miedo?

Lo primero presentaros la carrera, y para ellos os cito la web oficial "Oxfam Intermón Trailwalker es el mayor desafío deportivo del mundo por equipos para luchar contra la pobreza. El desafío consiste en que equipos de cuatro personas recorran a pie 100 km en un máximo de 32 horas. Los miembros del equipo deben empezar, caminar y finalizar juntos.
¿El objetivo? Luchar contra la pobreza y la injusticia en el mundo. Por eso los equipos se comprometen a conseguir donativos, que Oxfam Intermón destinamos a más de 400 proyectos de cooperación, acción humanitaria, comercio justo y sensibilización, en 50 países."


Y sigo con mi experiencia. La noche anterior dejo todo el material preparado. Por suerte el lunes tuvimos una reunión con el equipo y me enteré de que había que llevar bastante material cuando yo contaba con ir con las zapas, pantalones, camisetas y poco mas. Al ser tanta distancia y tantas horas hay que preparar mudas, bastones para las subidas (en mi caso cortesía del equipo Where Is The Limit? ) frontal para la noche, comida (tortillacas de mi madre), isotónicos y recuperadores...

Me levantó a las 5 y ducha de agua fría para activar el cuerpo y un buen desayuno a base de arroz y atún. Repaso el material y despierto a mi pobre hermano para que me acerque a Villaverde donde he quedado con Alex y Rober. Allí nos juntamos a eso de las 6:30 y salimos hacia Rascafría donde nos juntaremos con el resto del equipo; Paco, Roberto y Javier. Alex, Paco, Roberto G.Moreira y yo seremos los encargados de completar los 100kms y Rober y Javi los encargados de ayudarnos todo lo que puedan desde el coche de apoyo.

Tras ultimar los preparativos de dorsales, chips, camisetas y demás nos dirigimos a la línea de salida, que tendrá lugar con media hora de retraso. Desde que me he vestido tengo una sensación  de incomodidad, y pese a haberme embadurnado con vaselina, decido quitarme los calzoncillos por miedo a las rozaduras. Con el paso del tiempo y los kilómetros creo que fue un gran acierto ya que hubiera sido una tortura.

Roberto y yo hemos decidido tirar sin mochila(CamelBag o bolsa de agua) en un principio, ya que el primer avituallamiento es en el km.12,5 y no debería hacernos falta nada. Alex y Paco si la llevan ya que tienen mas costumbre y se sienten cómodos.

Empezamos corriendo a un ritmo de trote cómodo. Durante el primer kilómetro muchos aplausos del público que nos acompaña en el comienzo de este reto. Aprovechamos para coger ritmo y conocernos ya que entre Alex, Paco y yo nos conocemos de un par de días y a Roberto será el primer día que le veamos. Parece que nos vamos a llevar bien, somos todos gente maja y abierta. Aún corriendo a un ritmo cómodo, vamos adelantando gente y llegamos al primer punto de control en 4ª posición, lo que sin darnos cuenta nos afecta psicológicamente.

Nuestra intención siempre había sido hacer esta carrera a un ritmo cómodo que nos permitiera llegar al final con garantías y sin excesivo sufrimiento (pensar que vas a recorrer 100kms con 1700m de desnivel sin sufrir es de ilusos), pero en mi mente al vernos cuartos y sintiéndome cómodo cambió el chip. Empecé a pensar, sin darme cuenta, que podíamos hacer un buen resultado y para mis adentros pensaba que si veía a los terceros a tiro iba a intentar hacer el esfuerzo con mi equipo. Era un pensamiento involuntario y, seguramente, irreal.

Roberto estaba un escalón por encima de los demás, por lo que iba tirando. Yo le seguía cómodamente y Paco y Alex les costaba algo más. No sé si fue el subidón de vernos cuartos o que, pero alrededor del kilómetro 15 nos saltamos un giro a la derecha y seguimos rectos. No nos daríamos cuenta hasta 2kms más adelante(y gracias a que nos encontramos un riachuelo y un terreno impracticable), teniendo que volver sobre nuestros pasos con la consiguiente pérdida de tiempo y de posiciones. Fue un duro golpe moral.

El vernos cuartos nos había dado alas y este fallo nos las había cortado. El ritmo que hasta entonces había sido cómodo empezó a hacer mella en las piernas de Alex, Roberto me dijo que por su situación personal no podía permitirse tardar más de 15h en completar la prueba. Se generó una tensión en el grupo que no fue buena para el buen funcionamiento, aunque ni por esas se perdió el buen rollo.

Llegamos al km.25 e hicimos un avituallamiento largo, comiendo y bebiendo lo que estimamos oportuno. Roberto nos dijo que él a este ritmo no podía quedarse hasta el final. Se informó de si podíamos terminar sólo los 3 sin que nos descalificaran y una vez confirmado esto el tiró para adelante a un ritmo más fuerte. Siguió avanzando hasta que le dijeron que si iba sólo no podía seguir en la carrera.

Alex, Paco y yo bajamos el pistón y redujimos espectativas. La clasificación volvía a no importar y el tiempo que tardáramos casi que tampoco, aunque yo seguía viendo factible bajar de las 15h. Después de este avituallamiento empezaba la parte más complicada del recorrido, la subida de Morcuera con 600m de desnivel. Hubo que cargar bien de bebida y comida además de estrenar los bastones. En el tramo anterior yo había llevado la mochila de Alex pero en este se me hacía necesario llevar mi mochila con mi bebida para mantener los niveles de hidratación, ya que empezaba a apretar el sol y al ser las tres de la tarde, con el sol en vertical poca sombra ibamos a encontrar.

Y así fue. Poca sombra encontraríamos durante la subida. Empezamos con los bastones, por primera vez en mi vida. Me cuesta poco adaptar el ritmo de apoyo de los bastones al de mi zancada, aunque no lo hayas entrenado es algo que te sale prácticamente de forma natural. Y la mochila que también es novedad. Esperemos no pagar tanta innovación en un día de carrera, ya que no se debe nunca estrenar o probar cosas por primera vez el día de una prueba, pero esta vez no ha quedado más narices.

Adoptamos un ritmo de marcha rápido pero fácil de mantener. Este será nuestro ritmo durante los 15kms de subida. Pasamos al lado de una preciosas piscinas naturales y nos contenemos de pegarnos un chapuzón. No habría estado de mas. La subida se hace dura tanto por la inclinación como por el calor. El sol que nos había respetado hasta ahora nos pega directamente sin encontrar ninguna nube a su paso que se lo impida.

Noto que me estoy quedando seco. A veces siento que se me seca la garganta y que necesito toser pero no puedo. Así es como mi cuerpo me indica que estoy deshidratándome. Empiezo a beber todo lo que puedo ya que una vez que empieza la deshidratación es muy difícil que el cuerpo vuelta a estar compensado. Rezo por que haya fuentes o rios. Lo primero que encontramos es un rio y bebo mucha agua, me da igual que esta noche tenga cagalera pero ahora mismo lo necesito, y refrescarme metiendo la cabeza en el agua también. Me sabe riquísima y empaparme calma mogollón mi cuerpo. Me siento bien y cómodo para seguir tirando, aunque al poco tiempo volveré a tener la misma sensación y por suerte esta vez será un chorro lo que encontraremos para refrescarnos.

Psicológicamente nos estamos recuperando. Nos acercamos a la mitad de la distancia y Paco sigue cómodo en su ritmo y Alex se está recuperando, ya no tiene esas molestias musculares del principio. Con lo poco que he ido conociéndole, esas molestias se le han generado por estrés, del cual los músculos se resienten mucho. Sentía que estaba ralentizando al grupo y eso le agobiaba, a medida que avanzamos vereis que está al mismo nivel que Paco y yo. Ya no teníamos ninguna presión, yo si me ponía retos en función de la clasificación y del tiempo pero intentaba no decir nada, ya que a mi me gustan ese tipo de motivaciones pero creía que para el equipo no era bueno.

Aún así en el avituallamiento del refugio de Morcuera nos dicen que vamos 21º, lo cual no está nada mal. Hacemos una parada larga comiendo y charlando. Está Rober que ya se ha hecho amigo de unas chicas que son el apoyo de otro equipo. Mucho mérito tiene también lo de Rober, pegarse un madrugón y tirarse un montón de horas con el coche en la sierra para vernos un rato cada varias horas para ayudarnos en todo lo que puede ya sea preparándonos material, bebidas isotónicas o comida. El mismo mérito que tiene Javi, que estuvo a primera hora, se fue a una boda y volvió con su mujer para encargarse de apoyarnos hasta que completamos el recorrido.

Partimos con el estómago lleno y hablando de si vamos en ritmo de bajar de las 15h a nuestro paso por meta. Yo decía que si, Alex y Paco que no teníamos prisa. La intención era avanzar lo máximo posible aprovechando la luz del día ya que por la noche imaginábamos que sería mas complicado mantener el ritmo.

Ibamos coincidiendo siempre con los mismos tres equipos, ellos solían adelantarnos en las subidas ya que su ritmo de marcha era superior al nuestro y nosotros les adelantábamos en las bajadas o llaneos con nuestro trote. El ambiente era muy bueno y cada vez que nos pasábamos nos dábamos ánimo los unos a los otros, con uno de ellos dijimos de entrar juntos en meta. Eran equipo de aficionados al running, coincidencia que dos de ellos estaban formados por vascos, los bautizamos a unos cómo "los azules" otro como "los rojos" por los colores de su indumentaria y a otros como "los de la bilbaina" por tener una chica de Bilbao que era la más extrovertida, momento bonito cuando vimos a sus padres y estos le gritaban "Aupa!!". Con este equipo fue con el que dijimos de entrar juntos en meta, pero en uno de los avituallamientos nos perdimos la pista y no fue posible. Una pena porque nos hubiera gustado vernos en la meta y tomarnos une merecida cerveza!!.

En el km.60 había fisios, yo no iba muy sufrido pero pensé que seguramente no me vendría mal de cara lo que quedaba por delante. Las plantas de los pies estaban siendo el mayor problema de mis compañeros así que yo pedí que por favor me los descargaran un poco. Los fisios eran en su mayoría estudiantes de fisioterapia, me tocaron dos chicas muy agradabes así cómo las de la camilla de al lado, por lo que casi me relajo más las risas que Paco y yo nos echamos con ellas que el masaje en sí. Como curiosidad me dijeron que tenía muy bien los pies, que se notaba que me los cuidaba, nada más lejos de la realidad ya que no soy yo muy fan de los pies!jeje

Comí naranja y media (que ricas estaban y que bien sentaban!me comería por lo menos una docena a lo largo del día) y probé una ensalada de estas preparadas de Isabel. Agradezco la intención pero sinceramente estaba malísima! jeje, me comí un par de tenedores y lo dejé y aun así me acordé más adelante cada vez que me volvía el sabor a la boca. De nuevo Rober nos ayudó todo lo que pudo, Alex se cambió por enésima vez de modelito (era nuestra Juncal Rivero de Noche de Fiesta,jeje) y seguimos en marcha.

A partir de aquí ya sabíamos que terminaríamos pero no cómo ni cuando. En el deporte habitual ya sea fútbol, tenis, natación, MTB, etc... estamos acostumbrados a sentirnos cansados, pero en estas carreras de ultrarresistencia se llega a un paso más, que voy a llamar agotamiento. Cuando estás cansado tienes que hacer un esfuerzo por seguir avanzando, cuando estás agotado tu único esfuerzo es no pararte, tu cuerpo sigue avanzando prácticamente por inercia y sólo debes centrarte en mantenerte motivado y que tu cabeza no diga basta, esa debe ser tu única preocupación ya que tu cuerpo puedes dominarlo y obligarlo, pero como la cabeza te gane la batalla estas perdido.

Mi cabeza me decía que aún era posible llegar antes de las 16h, pero una vez más este pensamiento estaba condicionado por mi ignorancia debido a la falta de experiencia. Seguíamos con nuestro ritmo de trote cansinejo pero continuo en los llanos y bajadas y la marcha en cuanto el camino de empinaba, por lo que mis cálculos eran que de seguir a ese ritmo, entre las 12 y la una de la madrugada estaríamos cruzando la meta. No sería así.

No había contado yo con la puesta del sol. Nos obligamos a seguir con este ritmo hasta pasadas las 21h, momento en que dedicimos colocarnos los frontales y activar su luz. Aún quedaba algo de claridad pero no tenía sentido forzar la vista por retrasar unos minutos el uso de estos aparatos. Poco antes habíamos recorrido un tramo en el seguíamos la via en desuso del tren. A lo lejos veíamos un bonito puente que cruzaba un río a una altura importante. Dejo de parecernos tan bonito a medida que nos acercábamos, ya que hubo que cruzarlos por la zona central que estaba llena de piedras que castigaban nuestras sufridas plantas de los pies. A la mitad decidimos pasarnos al lateral del puente y luchar con la sensación de vertigo pero dándole un descanso a los pies.

Llegamos al km.80 con la noche ya caida por completo. Ahí Javi y su mujer le dieron el relevo a Roberto como coche de apoyo. Había refrescado pero no excesivamente para mi gusto. Al ver a mis compañeros abrigarse yo me puse la camiseta de manga larga también, no recorrería ni un kilómetro sin tener que quitármela por el calor. Finalmente hice toda la carrera en manga corta.

En este avituallamiento pasé mi peor momento. Tuve unos minutos de pensar que estaba ya hasta las narices de la carrera y de sentirme cansado y con hambre. Nos tomamos unas naranjas y un caldo que sentó muy bien, pero aún así yo no me sentía a gusto. Opté por quedarme unos minutos solo para resetear la mente y ponerme en modo optimista, que creo que es la clave de todo,y no sólo en el deporte si no en la vida en general. Me funcionó y pudimos seguir.

Decidimos seguir hasta el final marchando, quizás nos acomodamos un poco y esta actitud conservadora con el tiempo se nos volvió en contra. Físicamente pudo ser acertada pero se nos hicieron muy largos mentalmente ya que tardamos mucho y cada vez teníamos mas ganas de terminar y menor ganas de seguir andando. Llevamos un ritmo fijo marcado que conseguimos mantener dándonos ánimos entre los tres, cosa que disfruté enormemente.

Nos adelantaron 3 equipos pero nos daba igual, nuestra pelea era con la carrera y sólo queríamos terminarla bien. El gps de Paco nos daba una alegría cada diez minutos apróximadamente al hacer el sonido de haber completado otro kilómetro, uniéndose con los carteles que la organización había dispuesto cada 5 kilómetros. No sabíamos aún que uno de estos carteles sería el responsable de nuestro peor momento en la prueba.

En el último avituallamiento nos dijeron que faltaban 9,4kms, lo que cudraba con las medidas de nuestro gps, por lo que nos mentalizamos para ellos y nos pusimos a recorrerlos con lo poquito que nos quedaba en el cuerpo. Algo habíamos escuchado de que el recorrido medía en realidad 103kms y no los 100 anunciados, pero creíamos que los habían integrado en los carteles de cada 5kms estirándolos un poco, pero no fue así. En lo que nuestro gps nos indicaba que llegábamos a los 100kms entrábamos en un pueblo y empzábamos a celebrar el sentirnos finishers. No se escuchaba música y nor sorprendía, pero dimos por hecho que habíamos entrado por la otra punta del pueblo. Nos encontramos con un hombre con el que habíamos coincido en varios avituallamientos y nos dijo que nos quedarían unos 3kms.

Y ahí llego nuestro cabreo/frustración. Ibamos ya vacios de energía y nos tocaba hacer media hora más y cuesta arriba, y al mismo tiempo sabíamos que no quedaban mas narices que hacerlos. Nos cagamos en todo, dimos cuatro voces, se nos pasó por la cabeza mandarlo todo a la mierda o aunque fuera solo los bastones para desahogarnos, pero no fue así. Poco a poco recuperamos el control y empezamos a tirar.

Paco, que tiró del grupo del kilómetro 80 al 90 iba sufriendo algo más pero sin descolgarse y Alex, que empezó la carrera sufriendo, la acabó pletórico tirando del grupo casi que los últimos 15kms. Y yo iba entre los dos, deseando acabar. Siempre digo que los últimos kilómetros son gratis porque el subidón de saberte Finisher te da un plus de energía, pero en este caso no fue así y creo que fue por este problema con el kilometraje que me cabreo muchísimo. Eso y el pensamiento de que no iba a haber fisio a la llegada como así fue. Para mí el gran error de la organización. Después de 100kms que menos que un par de camillas para descargar un poco las piernas aunque sea sólo para poder conducir a gusto.

Llegamos a la meta a eso de las 4 de la mañana con un tiempo total de 19h. Al final la noche y el no correr en este último tramo nos han retrasado mucho, pero no nos importa ya que estamos ahí, cruzando la meta de una carrera por montaña de casi 110kms (contando los que nos perdimos) sin tener casi experiencia previa y sin conocernos entre nosotros. Orgullosos de como lo hemos hecho, del esfuerzo, de cómo hemos sabido sufrir y de representar al equipo de Where Is The Limit? y de colaborar con una causa como es la que justifica esta prueba.





Y como siempre ya sabes, si te ha gustado compártelo!!


viernes, 27 de junio de 2014

MiPrimerUltraTrail: 100kms corriendo por montaña

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Bueno amig@s llevo un tiempo para escribir un post sobre la vida después del Ironman, sin ningún gran reto en el horizonte pero sigue en el tintero y en esas ha aparecido un gran reto que está ya a la vuelta de la esquina.

Gracias a "Where Is The Limit?" voy a poder correr con su equipo de Madrid la Intermon Oxfam Trailwalker, lo cual me hace una doble ilusión tanto por el equipo cómo por la carrera. Where Is The Limit? es el Club formado por Josef Ajram, que es la persona por la que yo empecé con esto después de haberme leido sus libros sobre motivación y ultraresistencia ("Where is the limit?" y "I don't know where is the limit bur i know where is not" que lógicamente os recomiendo muy mucho) por lo que formar parte de su equipo para mi es un orgullo

Y la carrera me motiva porque es una carrera internacional organizada por la ONG Intermon y con fines benéficos. La inscripción es un donativo de mínimo 1500€ que irá destinado a luchar contra la pobreza y la injusticia en el mundo, por lo que además de hacer deporte lo hacemos por una buena causa :-D Para que os hagais una idea, a una semana de la prueba se llevan recaudados mas de 900.000€

En cuanto al aspecto deportivo, la carrera son 100km por el Valle de Lozoya y la Sierra de Guadarrama a lo largo del cual acumulamos un desnivel de 1728m (se me cargan las piernas sólo de escribirlo), tenemos 32h para terminarla. La diferencia con mis retos anteriores, a parte de ser por montaña, es que vamos en equipo, formado por 4 corredores que tenemos que llegar juntos a meta y un coche de apoyo con dos personas por equipo, que llevarán comida, bebida, botiquín y todo lo que se nos ocurra que podemos necesitar.Aquí os dejo la altimetría para que os hagais una idea.(creo que no se van a ver bien las letras)


Como os digo la novedad es el correr en equipo. Y solo conozco bien el nivel de uno de mis tres compañeros y es una auténtica bestia. Lógicamente es el capitán y este año ha hecho el Ultraman de Gales (si un Ironman es duro imaginaros un Ultraman que son10kms nadando+145kms de bici el primer día, 276kms de bici el segundo y dos maratones seguidas el tercero, 82kms) clasificándose para el Campeonato del Mundo en Hawaii. Los otros dos creo que son más terrenales.

Mi estado de forma no es muy bueno. Hace 10 meses habría dicho que mi estado deforma actual es muy bueno, pero después de haberme sentido tan pletórico com me sentí en mayo con el Ironman no me noto igual. A eso le sumamos haber cogido unos kilitos y se traduce en "me cago en la leche que si de por sí está carrera va a ser dura, por mi culpa lo va a ser más".

Por supuesto mi objetivo es terminar, como siempre, pero al ir en equipo ya no e lo mismo. Aparece la presión. Todos tenemos el objetivo de hacerlo bien y terminar, pero en mi mente no puedo perimtirme ser el "paquete" del equipo y espero que ese sentimiento se traduzca en orgullo que a su vez se transforme en fuerzas para seguir tirando. Lógicamente si veo que son muy superiores aceptaré mi papel pero si son un poquito superiores a mi será una gran motivación. Somos compañeros pero a mí este "autopique" que sólo sabéis vosotros me dará muchas fuerzas!!

Y no os entretengo mas por hoy. En el próximo post os abrumaré con fotos de paisajes espectaculares y caras de sufrimiento, por no hablar de un post bastante largo en el que os contaré mas de 10 horas de competición. Estoy deseando, me encanta este mundillo del ultrafondo que poco a poco voy descubriendo!!


domingo, 15 de junio de 2014

Trail Where Is The Limit? Lozoyuela.

(Twitter: @CendreroNieto Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Primera competición tras el Ironman, y para ello hemos elegido un trail de 23kms y 674m de desnivel positivo acumulado por la sierra madrileña.

Reciéntemente he entrado a formar parte del Club Where Is The Limit?, organizadores de esta carrera y con los que hemos quedado para ir juntos en bus. Nos damos cita a las 7h45 en el Bernabeu 35 compañer@s dispuestos a pasar una buena mañana de domingo, llena de deporte, naturaleza y buen rollo. Y no quedaremos defraudados.

Llegamos a Lozoyuela sobre las 9 de la mañana y el bus(por 5€ nos llevan y nos traen) nos deja al lado del polideportivo donde se entregan los dorsales. No falta nada, dorsal, chip, imperdibles y alambres para el chip. Esta todo bien organizado, pero de lo que tenemos ganas en estos momentos es de empezar ya, por lo que nos dirigimos hacia la zona de salida para estirar y trotar un poco. Nos conocemos de un par de días unos a otros pero la charla es amena y divertida, como si fuéramos colegas vaya.

Estoy muy relajado, nada que ver con el Ironman donde estaba en tensión, aquí voy a disfrutar del paisaje y de 23 kilómetros que cuento con que no sean muy duros. Empieza la cuenta atrás, a coro con el speaker la terminamos "tres, dos, uno..." y empiezan las palmadas y gritos de ánimo. Trotamos poco a poco hasta la salida del pueblo, unos más tránquilos, otros adelantando y otros intentando no despistarnos de los colegas.

La zona de trail empieza por sendero estrecho por lo que se crea una pequeña montonera, que se convierte en apelotonamiento cuando cruzamos un riachuelo de un metro de ancho, y es que nadie quiere mojarse los pies!! Una vez superado este obstáculo el camino ensancha ligeramente y los corredores se colocan a la derecha para ir dejando pasar por la izquierda a los más rápidos. Aún así, si querías adelantar tenías que buscar un hueco en el que pudieras acelerar para pasar al runner que te precedía.

Este problema terminará una vez llegados al primer avituallamiento(km.5 aprox), lugar en que se bifurcan la marcha larga y la corta. El problema aquí es que el camino ensancha tanto como la pendiente aumenta: toca subir unos dos kilómetros aproximádamente. La subida es dura pero asequible y todos avanzamos poco a poco. Primera pelea con la mente, que te dice que andes un poco pero tu le dices que no, que llegas hasta arriba y luego recuperarás, cuando te lo hayas ganado. Aquí adelanto a Miriam Albero e IronTriax(no sé su nombre real), dos de los componentes mediáticos del club, van tranquilos pero siempre hace ilusión,jeje. En lo alto se ve un giro a la derecha que nos llevará a un llaneo. Aunque algunos ya han andado, hemos superado la subida y no vamos nada mal de fuerzas!!

De Madrid al cielo(sube que te sube)
Pero poco más adelante vuelve a inclinarse el camino, y esta vez más que antes. Mirada al suelo, nos concentramos en la respiración y acortamos la zancada, poco a poco. Se ve un primer giro tras el cual siempre se espera un llano, pero no será así. Ni en el primero, ni en el segundo, ni en el tercero...cada vez hay mas gente andando y cuesta más vencer esa vocecita que te dice "venga andamos un poco y volvemos a correr". Me resisto porque se que luego cuando quiera retomar el trote me dirá "anda otro poco" y así mantengo mi ritmo de trote has más o menos la mitad de la subida donde ya no quedan más narices que parar. No paramos de subir. Esta siendo dura la subida, mucho más de lo que esperaba y pensaba al ver la altimetría. Lo dicho: Dura y larga!!

La carrera se pone modo "The walking dead", mucha gente andando, arrastrando pies y haciendo ruidos raros. Y aquí es donde aparece el buen rollo, nos animámos unos a otros, entablamos conversación con el que anda a nuestro lado "¿Cómo vas? ¿Es tu primer trail? Venga ánimo nos vamos viendo!!"

Finalmente llegamos a un giro hacia la izquierda que nos lanza a una bajada al final de la cual encontraremos el segundo avituallamiento. Agua, Isostar, geles y naranjas. Que gusto después de tanta subida. Una pena que al tirar el vaso y girar la cabeza nos encontráramos con otra cuesta arriba. Si hasta este punto habíamos subido por camino de tierra, a partir de aquí predominará la roca. Hay que tener buen cuidado con los apoyos, no vaya a ser que nos torzamos algún tobillo. Y llegaremos al término de la subida como a San Fernando, un ratito a pie y otro trotando.

Todo lo que sube baja
Todos subíamos pensando "va que ya queda menos, luego en la bajada descansamos"...pero no. La bajada empieza en zona de rocas, y no es un descanso, hay que bajar saltando y fijándose bien donde ponemos los pies, incluyendo algún salto grande que otro, por lo que los músculos no descansan y la cabeza tampoco. Empieza el coqueteo con la caida. Sólo podemos observar el maravilloso paisaje que desde ahí arriba podíamos ver en los breves trechos mas llanos, y aún así te juegas un tropezón. Me arrepentí de no llevar la cámara para sacar fotos.

Tras unos minutos salimos de la zona de rocas y empieza la de piedras pequeñas, es más cómoda pero más peligrosa, ya que estas piedras no están fijas y un mal paso puede ser doloroso. Con mis zapatillas de suela clásica noto algunos picos, me pregunto como lo pasarán en este tramo los que llevan minimalista!! Y con esta duda llegamos al último avituallamiento.

Rellenamos el depósito y seguimos por una zona muchas más cómoda y rápida,(aquí nos adelanta David Muños, el chef Michelín de la cresta) tanto que nos venimos arriba y aceleramos más de la cuenta! En este tramo final ya puedes disfrutar tranquilamente de tu carrera. Has pasado lo más duro, el camino es más sencillo y ya sabes que la meta está a tu alcance por lo que no hay nada, ni el cansancio, que te quite la sonrisa de la cara cuando estás entrando al pueblo y empiezan los ánimos del público. Luego escuchas la megafonía y sabes que ya está ahí, que lo has conseguido y que una más para la saca!!



Cruzas las meta y coges aire, todo el que puedes, y agua, e isotónico, y todo lo que te den. De ahí al poliportivo a por tu merecida bolsa de corredor y un masaje de los fisios incluido en la inscripción. Te reencuentras con tus colegas y vuelta a empezar, ya estamos de nuevo de cháchara y otra vez esperando a que den el pistoletazo de salida, pero esta vez para una rica paella!!

Y como siempre os digo, ya sabéis si os gusta no seais egoistas y compartidlo!!!

Trail WITL? Lozoyuela (crónica WITL?)

(Twitter: @AlberCen86 Instagram: CendreroNieto Endomondo: Alberto Cendrero Nieto)

Domingo 15 de junio 7h45a.m. Parking estadio Santiago Bernabeu.

Nos damos cita 35 compañer@s dispuestos a pasar una buena mañana de domingo, llena de deporte, naturaleza y buen rollo. Y no quedaremos defraudados.

Llegamos a Lozoyuela sobre las 9 de la mañana y el bus(por 5€ nos llevan y nos traen) que ha puesto el Club nos deja al lado del polideportivo donde se entregan los dorsales. No falta nada, dorsal, chip, imperdibles y alambres para el chip. Esta todo bien organizado, pero de lo que tenemos ganas en estos momentos es de empezar ya, por lo que nos dirigimos hacia la zona de salida para estirar y trotar un poco. Nos conocemos de un par de días unos a otros pero la charla es amena y divertida, como si fuéramos colegas vaya.

Empieza la cuenta atrás, a coro con el speaker la terminamos "tres, dos, uno..." y empiezan las palmadas y gritos de ánimo. Trotamos poco a poco hasta la salida del pueblo, unos más tránquilos, otros adelantando y otros intentando no despistarnos de los colegas.

La zona de trail empieza por sendero estrecho por lo que se crea una pequeña montonera, que se convierte en apelotonamiento cuando cruzamos un riachuelo de un metro de ancho, y es que nadie quiere mojarse los pies!! Una vez superado este obstáculo el camino ensancha ligeramente y los corredores se colocan a la derecha para ir dejando pasar por la izquierda a los más rápidos. Aún así, si querías adelantar tenías que buscar un hueco en el que pudieras acelerar para pasar al runner que te precedía.

Este problema terminará una vez llegados al primer avituallamiento(km.5 aprox), lugar en que se bifurcan la marcha larga y la corta. El problema aquí es que el camino ensancha tanto como la pendiente aumenta: toca subir unos dos kilómetros aproximádamente. La subida es dura pero asequible y todos avanzamos poco a poco. Primera pelea con la mente, que te dice que andes un poco pero tu le dices que no, que llegas hasta arriba y luego recuperarás, cuando te lo hayas ganado. En lo alto se ven un giro a la derecha que nos llevará a un llaneo. Aunque algunos ya han andado, hemos superado la subida y no vamos nada mal de fuerzas!!

De Madrid al cielo(sube que te sube)
Pero poco más adelante vuelve a inclinarse el camino, y esta vez más que antes. Mirada al suelo, nos concentramos en la respiración y acortamos la zancada, poco a poco. Se ve un primer giro tras el cual siempre se espera un llano, pero no será así. Ni en el primero, ni en el segundo, ni en el tercero...cada vez hay mas gente andando y cuesta más vencer esa vocecita que te dice "venga andamos un poco y volvemos a correr". Me resisto porque se que luego cuando quiera retomar el trote me dirá "anda otro poco" y así mantengo mi ritmo de trote has más o menos la mitad de la subida donde ya no quedan más narices que parar. No paramos de subir. Esta siendo dura la subida. Dura y larga!!

La carrera se pone modo "The walking dead", mucha gente andando, arrastrando pies y haciendo ruidos raros. Y aquí es donde aparece el buen rollo, nos animámos unos a otros, entablamos conversación con el que anda a nuestro lado "¿Cómo vas? ¿Es tu primer trail? Venga ánimo nos vamos viendo!!"

Finalmente llegamos a un giro hacia la izquierda que nos lanza a una bajada al final de la cual encontraremos el segundo avituallamiento. Agua, Isostar, geles y naranjas. Que gusto después de tanta subida. Una pena que al tirar el vaso y girar la cabeza nos encontráramos con otra cuesta arriba. Si hasta este punto habíamos subido por camino de tierra, a partir de aquí predominará la roca. Hay que tener buen cuidado con los apoyos, no vaya a ser que nos torzamos algún tobillo. Y llegaremos al término de la subida como a San Fernando, un ratito a pie y otro trotando.

Todo lo que sube baja
Todos subíamos pensando "va que ya queda menos, luego en la bajada descansamos"...pero no. La bajada empieza en zona de rocas, y no es un descanso, hay que bajar saltando y fijándose bien donde ponemos los pies, incluyendo algún salto grande que otro, por lo que los músculos no descansan y la cabeza tampoco. Empieza el coqueteo con la caida. Sólo podemos observar el maravilloso paisaje que desde ahí arriba podíamos ver en los breves trechos mas llanos, y aún así te juegas un tropezón. Me arrepentí de no llevar la cámara para sacar fotos.

Tras unos minutos salimos de la zona de rocas y empieza la de piedras pequeñas, es más cómoda pero más peligrosa, ya que estas piedras no están fijas y un mal paso puede ser doloroso. Con mis zapatillas de suela clásica noto algunos picos, me pregunto como lo pasarán en este tramo los que llevan minimalista!! Y con esta duda llegamos al último avituallamiento.

Rellenamos el depósito y seguimos por una zona muchas más cómoda y rápida, tanto que nos venimos arriba y aceleramos más de la cuenta! En este tramo final ya puedes disfrutar tranquilamente de tu carrera. Has pasado lo más duro, el camino es más sencillo y ya sabes que la meta está a tu alcance por lo que no hay nada, ni el cansancio, que te quite la sonrisa de la cara cuando estás entrando al pueblo y empiezan los ánimos del público. Luego escuchas la megafonía y sabes que ya está ahí, que lo has conseguido y que una más para la saca!!

Cruzas las meta y coges aire, todo el que puedes, y agua, e isotónico, y todo lo que te den. De ahí al poliportivo a por tu merecida bolsa de corredor y un masaje de los fisios incluido en la inscripción. Te reencuentras con tus colegas y vuelta a empezar, ya estamos de nuevo de cháchara y otra vez esperando a que den el pistoletazo de salida, pero esta vez para una rica paella!!

Hasta la próxima!! (Martes 17 a las 19h30 en El Retiro, entrada Puerta de Alcalá)